En 2013 hubo tres paros diarios y el Gobierno cree que habrá más

En 2013 hubo tres paros diarios y el Gobierno cree que habrá más
El dato surge de un trabajo del Ministerio de Trabajo, que registró el año pasado 1206 conflictos que terminaron en un cese de actividades; la perspectiva para 2014 es todavía más crítica
En 2013 hubo 1206 conflictos laborales que terminaron en un paro de actividades. Es decir, hubo poco más de tres huelgas por día, según las estadísticas del Ministerio de Trabajo de la Nación. Los indicadores de conflictividad que maneja el Gobierno son cada vez mayores. Y la proyección se mantendría para el año que recién comienza, según las propias estimaciones oficiales y las de las centrales obreras.

El mayor grado de conflictividad se origina en las dependencias públicas. Un 65 por ciento de las medidas de protesta efectivizadas en 2013 se dieron en ese ámbito, sobre todo en los estados municipales y provinciales. ¿La razón? "Las condiciones de trabajo son más precarias y en muchos casos no se aplica el salario mínimo, vital y móvil. Es decir, se paga menos de 3600 pesos mensuales. También influyen mucho las crisis fiscales y presupuestarias de los gobiernos locales", explicó a LA NACION Luis Ernesto Campos, uno de los responsables del Observatorio del Derecho Social de la CTA que encabeza Pablo Micheli.

Si bien en 2012 hubo 11 conflictos con paro más que en 2013, la tendencia alcista mantiene su ritmo desde hace ocho años, cuando el Ministerio de Trabajo comenzó a hacer este tipo de mediciones. Las cifras se desprenden del informe anual sobre conflictividad laboral que elabora el Ministerio de Trabajo sobre la base del relevamiento diario de 130 medios de prensa de todo el país.

En 2013, un 35% de los conflictos con paro se dieron en el ámbito privado. Y según el Observatorio del Derecho Social de la CTA crecieron las protestas por actividad, lo que evidencia una mayor participación de trabajadores y una planificación gremial. Este tipo de conflictos casi siempre están asociados a la dificultad de cerrar las paritarias y a condiciones de trabajo desfavorables. También surgen pulseadas en las empresas por los pagos extraordinarios de fin de año o, en menores casos, por precarización.

En el tercer trimestre de 2013, según la CTA, fue "significativa" la conflictividad laboral que llevaron adelante los trabajadores del transporte, que representó un 56% del total. Las consignas de los reclamos tenían que ver con aumentos salariales y modificaciones en Ganancias.

"La conflictividad laboral seguiría en alza, sobre todo en las bases. Pero no siempre es un dato negativo: significa que hay una puja distributiva. Y también significa que existe un diálogo formal entre los empresarios y los trabajadores. Se debería cuidar más la importancia de la paritaria", dijo a LA NACION un funcionario de jerarquía del Ministerio de Trabajo.

Por lo general, la conflictividad es mayor durante el primer semestre de cada año. En este período es cuando los sindicatos negocian los aumentos salariales. Y a partir del estudio de la CTA, son los sindicatos de base o las seccionales locales los que mayoritariamente impulsan las protestas. Distingue, además, que hasta el último trimestre del año, surgieron conflictos de trabajadores sin una representación explícita. "Son una suerte de autoconvocados sin representación gremial. Por lo general, se da en conflictos de crisis en los que el sindicato se abrió", argumentó Campos, de la CTA.

En el informe de Trabajo se precisa que 1.389.000 trabajadores participaron en las huelgas que hubo durante 2013. Pero surgió otro dato particular: para el organismo, los acuartelamientos policiales de diciembre no alteraron la tendencia de conflictividad y consideró que "se trató de conflictos de tamaño reducido que se concentraron en algunos estados provinciales".

Para el sindicalismo, en cambio, la pelea salarial de las fuerzas de seguridad fue una señal de alerta que modificó el escenario rumbo a las paritarias de este año (ver aparte). Para los docentes y buena parte de los empleados estatales, la suba que recibieron los uniformados será su referencia para negociar. Algo similar había insinuado Micheli en el cierre del año en la Plaza de Mayo: "Nadie va a aceptar aumentos salariales menores a los $ 8500 de los policías. Ésa es la pauta salarial".

En las tres vertientes de la CGT tampoco le quitan atención a lo que sucedió con los policías. Los opositores Hugo Moyano y Luis Barrionuevo establecieron pisos de aumentos salariales entre 30 y 35%, respectivamente. El oficialista Antonio Caló quizá demande un poco menos.

Pero más allá del reclamo policial, las cinco centrales obreras coinciden de manera unánime en que la conflictividad laboral seguirá este año con su escalada. También comparten cuál es el motivo: la incertidumbre inflacionaria..

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