Un abrazo alienta las versiones de una mediación del Papa para unir las CGT

Un abrazo alienta las versiones de una mediación del Papa para unir las CGT
El papa Francisco le habría transmitido a los sindicalistas que lo visitan en el Vaticano, que su deseo es ver una CGT unida antes de fin de año. En Mar del Plata se unieron Hugo Moyano y Antonio Caló en un abrazo, ante las cámaras.

No es un secreto que el papa Francisco desea ver antes de fin de año la unificación de las principales centrales obreras en una única CGT. El Papa mantiene un contacto fluído y frecuente con los principales sindicalistas del país a quienes suele recibir en su depacho privado del Vaticano, brindándoles un trato mucho más cercano y confidente que a los políticos.

Ese trajinar de sindicalistas a los apostentos papales, en los que abundan chanzas sutiles sobre la presidenta Cristina Kirchner, el Papa desliza aquí y allá menciones sobre la necesidad de unificar al movimiento obrero.

La idea no es fusionar a todo el sindicalismo argentino, sino al menos al mayoritario de raíz peronista que hoy se encuentra dividido entre la central oficialista de Antonio Caló y las opositoras de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

"El Papa quiere que estemos todos juntos antes de fin de año", afirmó a LPO una fuente de acceso a esos conciábulos.

Esta posibilidad volvió hoy a circular entre algunos sindicalistas cuando teascendió una foto de fuerte contenido simbólico: El efusivo abrazo de Caló y Moyano en Mar del Plata, ante las cámaras de los medios; y nada menos que en el marco de la segunda sesión de la Semana Social convocada por la Iglesia.

Caló justificó el saludo con Moyano, a quien definió como un "compañero y amigo", al señalar que "por más que estemos en distintos sectores, somos trabajadores".

"No voy a dejar de saludar a un compañero y amigo", agregó.

El saludo se produjo, cuando Moyano finalizó su discurso en el panel "Calidad institucional en la democracia actual desde la perspectiva de la Amistad Social", que compartió con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey y la massista Graciela Camaño.

En ese momento, el jefe de la CGT oficialista ingresaba al Salón Atlantis del Hotel 13 Julio, donde se lleva a cabo el encuentro organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Los sindicalistas se encontraron en la puerta del salón, donde se saludaron con un abrazo y un beso, mientras los asistentes coreaban "Unidad, Unidad" y "Hay una sola CGT".

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