La CGT acerca un plan, pero evalúa un reclamo

Pide financiar la mejora de Ganancias mediante el revalúo fiscal, la renta financiera y la minería
Tras participar de la mesa de diálogo con el Gobierno y los empresarios, la CGT oficialista evaluó ayer endurecer su postura con una solicitada en los diarios para dejar en evidencia todos los reclamos sindicales que aún considera pendientes. Sin embargo, la medida no logró el consenso necesario, por lo que se decidió avanzar en un viejo proyecto con propuestas para financiar los costos que le demandaría al Estado una eventual mejora del impuesto a las ganancias, el tema central de la disputa.

En la cumbre de Río Gallegos, la presidenta Cristina Kirchner admitió que una rebaja en Ganancias implicaría una merma en los ingresos fiscales de $ 15.000 millones al año. Desde la CGT oficialista, a través del docente Horacio Ghilini, acercarán a la Casa Rosada tres alternativas para financiar los costos. La primera tiende a crear un impuesto a las transacciones financieras, tanto en la Bolsa de Valores como en el Mercado Abierto Electrónico. También propondrá duplicar las retenciones sobre los productos mineros e instrumentar un revalúo fiscal en las zonas rurales, sobre todo, en los campos de la provincia de Buenos Aires. Se dejará de lado la intención de gravar los plazos fijos, algo que sí está incluido en uno de los proyectos que Héctor Daer, de la misma CGT, elaboró para el opositor Sergio Massa.

Ghilini volverá a la carga con su iniciativa y se comprometió ayer a reactualizar las cifras. A principios de año, cuando el bosquejo del docente se conoció en los despachos oficiales, derivó en un fuerte cruce con el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray. Las tensiones entre ambos aún continúan. Por entonces, la CGT reclamaba, además, elevar los topes del mínimo no imponible más de un 50 por ciento.

El jefe de la central oficialista, Antonio Caló, pedirá una reunión a solas con la Presidenta. Es decir, sólo la CGT y Cristina. Su intención es plantear otros asuntos que habrían sido dejados de lado en la cumbre patagónica. Además de Ganancias, a los sindicalistas les urge obtener una respuesta sobre la universalización de las asignaciones familiares, el dinero que el Estado les retiene a sus obras sociales, el trabajo en negro y la posibilidad de que se devuelva el IVA de los alimentos que integran la canasta básica. De no haber una respuesta, esta enumeración de demandas podría exhibirse en los diarios en forma de solicitada, como un reclamo de la central.

Caló encabezó ayer un almuerzo en la sede del gremio de Capitanes de Ultramar. Fue el primer encuentro sindical después de varias semanas de parálisis. Allí, el metalúrgico calificó "de positiva" la audiencia en el Sur con empresarios y funcionarios, y anticipó que podría repetirse en dos semanas. Y se mostró confiado en que el Gobierno anunciaría antes de las elecciones legislativas del 27 de octubre una mejora vinculada a Ganancias. "Muchachos, eso está al caer", se lo escuchó.

El encuentro de ayer escenificó como nunca antes desde su surgimiento la fractura interna que sufre la CGT oficialista. Asistieron Caló, el estatal Andrés Rodríguez (UPCN) y la numerosa tropa de gremios que responden al taxista Omar Viviani, el referente del Movimiento de Acción Sindical Argentino. Pero la ausencia en plenitud del sector de "los Gordos" (referentes de los grandes gremios), que decidió jugar políticamente con Massa, y los faltazos de Roberto Fernández (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad), quienes coquetean con Hugo Moyano, fueron el reflejo de la fuga que activó el clima electoral..

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