Se activó la paritaria nacional docente con la mira en la inflación

Lejos de un acuerdo, Sileoni y los sindicatos negocian un pago extra y convenios a corto plazo
Con la apuesta a fondo para que funcione el acuerdo de precios para frenar la inflación, el Gobierno avanzó ayer en su estrategia para negociar salarios con los docentes, lo que simbolizaría la paritaria de referencia para las subas en las provincias.

Después de haber definido por decreto los dos últimos aumentos de los docentes, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, se reunió ayer con una de las cinco organizaciones que integran el Frente Gremial para definir un posible acuerdo para los primeros días del mes próximo. El Estado, en su rol de empleador, mostrará aquí su capacidad de negociación y se sabrá si convalidará alzas del 30%, que es lo que demandaron inicialmente los sindicatos.

Como parte de los encuentros preliminares, Sileoni recibió a Sergio Romero, líder de la Unión Docentes Argentinos (UDA) y jerárquico de la CGT oficialista. Si bien no trascendieron eventuales acuerdos, lo que intenta el ministro con las charlas previas es allanar el camino y las diferencias rumbo a la convocatoria oficial, que sería la semana próxima en el Palacio Pizzurno.

El Gobierno evalúa dos posibilidades. La primera sería otorgar una suma fija (serían dos cuotas de $ 500) antes del inicio de las clases y negociar un porcentaje de aumento. La otra alternativa sería negociar un alza porcentual e incluir una "cláusula gatillo" que permita reabrir la paritaria a mitad del año. Desde ambas orillas coincidieron en que el escenario se modificó a partir de la devaluación del peso, que se aceleró la semana pasada.

"El porcentaje nunca sería menos del 25 por ciento. Y hoy no estamos en condiciones de pedir una cifra determinada porque quizás el viernes la tengamos que cambiar. La situación, lamentablemente, es así. No queremos perder el poder adquisitivo del salario", dijo ayer a LA NACION uno de los dirigentes gremiales que negocian con Sileoni.

El salario mínimo de un docente es hoy de $ 3416, de acuerdo con la recomposición del año pasado, que se dio de manera unilateral, sin el aval de los gremios.

El Frente Nacional Docente está integrado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) -alineada a la CTA kirchnerista, de Hugo Yasky-, y por Sadop, UDA, AMET y CEA, todos ellos agrupados en la CGT que encabeza Antonio Caló. Entre todos definen los aumentos salariales de alrededor de 900.000 trabajadores docentes de escuelas públicas y privadas subsidiadas.

"Vamos a intentar un acuerdo corto con reapertura luego a mitad de año. Creo que de parte del Gobierno también hay conciencia de que es necesario tener alguna salida más coyuntural para la cuestión salarial. La negociación será compleja", dijo Stella Maldonado, de la Ctera, que agrupa a unos 320.000 afiliados en 25 gremios de todo el país.

Maldonado, en diálogo con Radio América, admitió "graves dificultades" en algunas provincias para comenzar con el ciclo lectivo, que está previsto para el 26 de febrero o el 5 de marzo, según el caso.

Maldonado mencionó, particularmente, el caso de Buenos Aires, porque "terminó mal 2013, con problemas para pagar los sueldos en tiempo y forma, y para continuar obras".

En un intento de mostrarse activo y diferenciarse de la Casa Rosada, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, convocó a los docentes bonaerenses para la segunda quincena de este mes. Pero lejos de concretarse la reunión, a los pocos días el mandatario debió dar marcha atrás y argumentó que esperaría el desenlace de la paritaria nacional para tener una referencia de lo que serían los futuros aumentos. Los gremios bonaerenses reclaman subas de entre un 30 y un 35 por ciento.

Pero Scioli no es el único gobernador que aguarda una resolución por parte de la Nación. Sucede lo mismo con otros mandatarios provinciales que también están con sus arcas lejos de la bonanza.

De concretarse el llamado de Sileoni para la semana próxima, será la segunda reunión por la pulseada salarial que mantiene el Gobierno con los gremios. La primera cita había sido a fines de diciembre, cuando el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, les sugirió a los docentes un acuerdo por dos años, lo que fue rechazado de manera unánime.

Además del incremento salarial, los gremios pedirán mejoras del incentivo docente (actualmente en 255 pesos); elevar los topes del beneficio de la asignación familiar, y la movilidad jubilatoria. Con el Estado en su rol de empleador, la paritaria docente se volvió decisiva..

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