Sin acuerdo, Caló afirmó que "todo es muy volátil"

El metalúrgico no fue ratificado para dirigir la central oficialista.

Cuando faltan cinco días para el surgimiento de la CGT opositora a Hugo Moyano, los gremialistas alineados con el kirchnerismo no logran ponerse de acuerdo para definir la futura conducción. El conflicto interno se reavivó en las últimas horas porque no hay unanimidad para ungir al metalúrgico Antonio Caló como único jefe, ya que el grupo de "los Gordos" (grandes gremios) y el de los independientes (estatales y la Uocra) impulsan un gobierno tripartito.

"Todo esto es muy volátil. Lo que se dijo a las diez, cambia a las doce. Esperen al 3 de octubre para saber qué pasa", dijo Caló, algo enigmático, sobre su candidatura a encabezar la otra CGT.

Caló, que ayer asumió por tercera vez consecutiva al frente de la seccional Capital de la UOM, cuenta con el respaldo de los gremios que integran el Movimiento de Acción Sindical, que encabeza el taxista Omar Viviani. Pero no logró reunir los apoyos de "los Gordos" ni de los independientes, quienes exigen un triunvirato, con un representante de cada sector en la cúpula.

La UOM ya rechazó la alternativa del triunvirato y se encolumnó detrás de Caló. "Vamos de número uno o nada", se plantó un peso pesado de los metalúrgicos.

También se opuso el colectivero Roberto Fernández, hombre que responde a Viviani. "Si «los Gordos» se van, nosotros hacemos una lista y ganamos el congreso. Eso no nos preocupa", desafió el líder de la UTA.

La negociación por tratar de imponer el triunvirato y por el reparto de los otros cargos jerárquicos avivó la disputa interna del antimoyanismo. Hubo fuertes cruces y acusaciones, sobre todo entre los referentes de "los Gordos" y el sector que lidera Viviani. La tensión todavía no se terminó.

En medio de este berenjenal, el miércoles próximo nacerá la CGT afín al Gobierno, que reúne hasta ahora a 91 sindicatos..

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