Los acuerdos de Moyano con la CTA de Micheli abren cortocircuitos en la CGT antikirchnerista

Son varios los gremios alineados con la central de Azopardo que ponen reparos a una alianza
El pragmatismo gremial que empujó a Hugo Moyano a unificar sus reclamos con la CTA de Pablo Micheli generó algunos cortocircuitos en la CGT con base en Azopardo.

No fueron éstos los únicos motivos de chisporroteos. Abrió grietas, también, la escenificación de las nuevas alianzas políticas del camionero, lo que disparó cuestionamientos a la férrea determinación de llevar su disputa con la Casa Rosada al terreno electoral.

Hasta el momento, no hay unanimidad de criterio entre los moyanistas para sumarse en tropa al paro nacional que convocó Micheli para el mes próximo. Una amplia mayoría coincide en que la medida es apresurada. Así y todo, el camionero recibirá hoy en sus oficinas de Azopardo al referente de la CTA con el objetivo de profundizar "la unidad de acción".

Sin embargo, ya se conoce a algunos moyanistas que no aceptarán marchar y levantar un paro nacional a la par de Micheli.

El gremio de los bancarios de Sergio Palazzo jamás compartiría una huelga con Micheli. Su rivalidad es irreconciliable. ¿La razón? La CTA creó el año pasado el Sindicato de Entidades Bancarias y Financieras con el objetivo de sumar afiliados desencantados con la conducción de La Bancaria. La consigna fundacional ya lo decía todo: "Nace una alternativa a la burocracia sindical de la CGT y a [Juan José] Zanola", el ex referente bancario que estuvo en prisión por presuntas irregularidades en los trámites de adulteración de medicamentos.

Detrás de la postura de Palazzo se encolumnan otras espadas centrales de Moyano, como Omar Plaini (Canillitas) y Amadeo Genta (Municipales). Ninguno de los dos asistió a la sede de la CTA para sellar el acuerdo que desembocó en la marcha de protesta a la Plaza de Mayo, hace 11 días. Cuando el camionero era aliado del kirchnerismo, Plaini más de una vez se cruzó con Micheli en fervorosos debates sobre las políticas oficiales. "No me va a unir el espanto", llegó a decir el moyanista para desestimar un acuerdo de su gremio con la CTA. El caso de Genta es similar al de los bancarios: existe una disputa constante por la representación de los trabajadores estatales.

La fuerte apuesta electoral de Moyano también abrió grietas entre sus aliados de la CGT. En algunos dirigentes generó cierta incomodidad compartir el escenario del Día de la Lealtad con el ex carapintada Aldo Rico o con el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, un peronista vinculado con Pro, de Mauricio Macri.

CONSEJEROS

En el ajedrez político, Moyano escucha los consejos del gremialista de los peones rurales Gerónimo "Momo" Venegas y del dirigente Julio Bárbaro. Ambos lo guían hacia un obligado trato con el peronismo antikirchnerista. Bajo ese mismo techo podría coincidir una mezcolanza opositora que va desde eventuales acuerdos que se podrían dar con Francisco de Narváez y con el gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, hasta entendimientos con Eduardo Duhalde y Macri.

Pero Moyano también escucha a su hijo Facundo, que activó recientemente los vínculos políticos con el intendente de Tigre, Sergio Massa, y que mantiene vivos sus contactos con el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. Los Moyano esperarán ansiosos hasta 2013 por una definición de Scioli sobre su alineamiento o no con el kirchnerismo. Ya adelantaron públicamente que lo apoyarán en caso de una postulación del bonaerense como eventual candidato a presidente de cara a los comicios de 2015.

A Facundo Moyano, además, no le disgustaría forzar una alianza político con el Frente Amplio Progresista (FAP), con quien comparte iniciativas en la Cámara de Diputados. El proyecto de ley para sindicalizar a las fuerzas de seguridad fue una de las últimas coincidencias.

Como si fuera poco, dentro de la CGT moyanista se desató una pelea entre la dirigencia por colonizar despachos en la sede de Azopardo.

Por otra parte, también hierven los ánimos de desconfianza por algunos gastos excesivos que se registraron en las últimas semanas para la organización de los últimos actos que tuvieron a Moyano como protagonista central. Esto abrió otro frente de tormenta interno en la CGT antikirchnerista en medio de un mapa sindical cada vez más atomizado..

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