Advierten que aún no se resolvieron los problemas en la línea B de subte

Advierten que aún no se resolvieron los problemas en la línea B de subte
Tras el paro del viernes de los trabajadores, volvió el servicio. Pese a ser sábado se registraron algunas demoras. Los metrodelegados realizarán una campaña de difusión para explicar a los usuarios el origen de las demoras.

Con algunas demoras, la línea B del subte reanudó ayer el servicio en todo el ramal, tal como estaba previsto tras el paro de 24 horas del viernes que hicieron los trabajadores por los problemas técnicos que alteraron la frecuencia, y eso la tranquilidad de los usuarios. Y aunque desde Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (el ente gubernamental que administra y controla el transporte) y el concesionario privado Metrovías insisten en asegurar que están dadas las condiciones para que los trenes bajo tierra circulen normalmente entre Leandro N. Alem y Juan Manuel de Rosas, los inconvenientes podrían repetirse, según advirtió ayer el secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto Pianelli. "Problemas técnicos va a seguir habiendo –señaló Pianelli en declaraciones a radios porteñas–. Se ha firmado un acta entre la empresa y los trabajadores en la que se dice que para poder poner a punto las estaciones (nuevas), inevitablemente surgen problemas técnicos, sobre los cuales los trabajadores no tienen nada que ver".

De hecho, en la jornada de ayer y pese a ser sábado se registraron demoras en la línea. La incógnita es qué ocurrirá a partir de mañana.

Consultado por Tiempo Argentino, Pianelli adelantó que harán una fuerte difusión para informar a los usuarios sobre las razones de las demoras, algo que en teoría también debería hacer Metrovías. "Vamos a llenar de carteles para dar las explicaciones que no dio la empresa avalada por la política sucia, criminal y violencia que desarrollan los funcionarios para culparnos ", señaló el dirigente, quien también adelantó que de haber nuevos enfrentamientos con los usuarios, el límite será la agresión.

Pianelli recordó que en el acta firmada el viernes en la subsecretaría de Trabajo del gobierno porteño, Metrovías aceptó que los trabajadores "no son responsables" por los problemas en la línea y que derivaron en incidentes y el paro. "Me gustaría que SBASE ahora diga que las barbaridades que dijo sobre que la culpa de los problemas era de los metrodelegados, eran mentiras".

Para el dirigente "si en las dos nuevas estaciones se hubieran hecho las pruebas antes de inaugurarlas, los problemas se hubieran detectado antes" pero la administración de Mauricio Macri eligió que las estaciones "se inauguraran a las apuradas por las necesidades electorales". Pianelli rechazó las versiones surgidas desde algunos sectores acerca de que los sindicalistas buscarían quedarse con la concesión del subte. "Nadie se quiere quedar con ningún negocio. En ningún momento planteamos que queremos el subte para manejarlo nosotros; los trabajadores estamos orgullosos de vivir de un salario y de hacer respetar nuestros derechos y las condiciones laborales".

Por otro lado, el representante gremial negó que las demoras fueran producto de "huelgas". "No hubo huelgas durante esta semana. Hubo problemas técnicos porque si hay un tren que se rompe y no puede avanzar, los otros tampoco", insistió.

Por otro lado, Álvaro González, subsecretario de Asuntos Públicos porteño y candidato a diputado nacional por el PRO, se sumó ayer a la embestida del macrismo contra los trabajadores:

"Es claro que hay un reclamo que tiene más un condimento político que gremial. Todos los organismos técnicos de control informaron que no hay problemas de seguridad, por lo tanto hay una clara intencionalidad de parte de los metrodelegados, que están haciendo política teniendo de rehén a la gente". "No podemos avalar esta metodología de reclamo, basada en la extorsión. Los metrodelegados actúan como si fueran los dueños de los subterráneos. Es un disparate lo que están haciendo", señaló. "Nosotros asumimos el desafío de mejorar el subte por los vecinos y no podemos aceptar que el servicio sea interrumpido por intereses políticos de algunos", concluyó González.

El tono que robustece González y las advertencias de Pianelli avizoran que, en efecto, los problemas y las demoras continuarán, y la paz social seguirá debilitada. «

Comentá la nota