“Con la agenda del desarrollo argentino”

“Con la agenda del desarrollo argentino”

“Nos jugamos por la continuidad del proyecto nacional y popular”, sostuvo Yasky. Scioli criticó al FMI.

Con un llamado a la unidad sindical, el candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, recibió ayer el apoyo de la CTA encabezada por Hugo Yasky, una central obrera con la que mantuvo una relación conflictiva durante los ocho años que fue gobernador bonaerense pero con la que lo une “un sentimiento muy especial” por el vínculo que tenía esa organización con el ex presidente Néstor Kirchner. “Ellos han interpretado fielmente lo que es la esencia de este proyecto y desde ese lugar asumieron un compromiso a futuro. Para mí es muy importante, es un camino de ida y vuelta: mi compromiso con ellos y el respaldo que ellos decidieron brindarme”, dijo Scioli ante la consulta de Página/12 a la salida del acto que encabezó en la sede central de Foetra, en el barrio porteño de Balvanera.

En su discurso, un rato antes, ante un auditorio colmado, Scioli había dicho que “lo que está en disputa” en los comicios del 25 de octubre es “que nunca más los trabajadores y sus salarios sean variable de ajuste”. También destacó el legado de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, que dejaron “un país desendeudado social y económicamente” lo que “abre maravillosas oportunidades” hacia el futuro en lo que él ha llamado “la agenda del desarrollo argentino”.

En la quinta actividad de un extenso día de campaña, luego de compartir actos con CFK, el ex presidente uruguayo José Mujica y el ministro de Interior y Transporte Florencio Randazzo, entre otros, el candidato apuntó sus dardos contra el opositor Sergio Massa a causa de sus propuestas para militarizar el combate contra el narcotráfico: “La solución a los problemas de la sociedad viene de la mano de la educación, no de la mano de poner a las Fuerzas Armadas a combatir la inseguridad”, aseguró.

También volvió a reafirmar su voluntad de continuar con las políticas económicas de este gobierno y desmintió nuevamente un acuerdo prematuro con los fondos buitre, a la vez que prometió no volver a tomar deuda con el Fondo Monetario Internacional. “Nunca más hay que permitirlo. Nunca más un paraíso financiero ni un paraíso fiscal, sino un paraíso productivo con cada vez más participación de los trabajadores”, prometió Scioli, despertando la mayor ovación de la tarde noche.

“Los que ponen condicionamientos han hecho estragos, es volver al pasado. No hay que volver a endeudarse con el FMI sino que hay que trabajar con los organismos de crédito, el Banco Mundial, el BID, el CAF, como lo estamos haciendo para financiar cada proyecto de infraestructura”, agregó luego en un breve diálogo por la prensa, donde calificó como “un buen augurio” las predicciones negativas del FMI sobre la economía argentina. “Si dicen que no va a crecer, es que va a crecer el doble”, bromeó.

El gobernador bonaerense volvió defender las políticas de los últimos doce años al sostener que “hoy la Argentina tiene soberanía económica, independencia política y justicia social” y convocó a los sindicatos a “seguir avanzando” para “el 25 de octubre” lograr “no la victoria del Frente para la Victoria sino de los trabajadores”. En esa línea, prometió que en su futuro gobierno “la política seguirá conduciendo a la economía y los destinos de todos los argentinos”.

Sobre el escenario no solamente había funcionarios del gobierno provincial y dirigentes de la CTA, sino también algunos referentes sindicales enrolados en la CGT, como el titular de Suterh y del PJ porteño, Víctor Santa María, lo que fue interpretado como una señal hacia la posible unidad del sindicalismo peronista después de los comicios de octubre. Al respecto, Yasky dijo que es necesaria “la unidad con contenido para profundizar el proyecto productivo y para conservar el empleo” por lo que arengó: “Nos jugamos por la continuidad del proyecto nacional y popular”.

Luego del acto, el titular de la CTA aclaró su propuesta en diálogo con este diario: “Yo creo en la unidad cuando es con un proyecto común, cuando tiene que ver con los objetivos de profundizar la lucha del campo popular, no unidad para ir a pedirle permiso a la Sociedad Rural o para visitar a los candidatos de la derecha”, explicó. “Hay en la base de los trabajadores identificación con el proyecto que representan Néstor, Cristina y ahora Daniel Scioli. Con esa identidad está la posibilidad de construir un bloque de unidad que represente más que lo que representan la CTA y la CGT ahora por separado y nos permita mandar este proyecto. Pero eso no quiere decir que en ese bloque estén adentro los que quieren poner a los trabajadores de rodillas”, agregó.

En el auditorio de Foetra se vio a dirigentes que tuvieron históricamente diferencias con Scioli, como el docente bonaerense Roberto Baradel. Consultado sobre cómo se resolvieron estas distancias, Yasky planteó: “Estamos enfrentados a un camino que se bifurca: o vamos para atrás a la picadora neoliberalista o seguir de frente caminando hacia adelante”. En ese sentido, sostuvo que es necesario “hacer una lectura inteligente de la realidad que vive la Argentina donde hubo una polarización entre un proyecto que históricamente castigó a los trabajadores y que ahora quiere retomar las riendas del poder” y otro en el que “Daniel Scioli representa al Frente para la Victoria con la conducción de Cristina Fernández de Kirchner y el apoyo popular”.

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