Se agrava el conflicto en las estaciones de servicio

Siguen empantanadas las negociaciones salariales entre Smata y los empresarios. "Las posiciones están trabadas", admitieron desde el sindicato. Los empleados de cinco estaciones realizaron ayer una retención de tareas.
En el marco del reclamo salarial de los trabajadores de estaciones de servicio, el secretario gremial de Smata, Sergio Arista, admitió que siguen empantanadas las negociaciones entre el sindicato y la Cámara de Expendedores de Combustible de Mar del Plata y la zona. "Las posiciones están trabadas", dijo.

Disconformes ante la falta de respuestas por parte de los empresarios del sector, los empleados de cinco estaciones de servicio redoblaron la apuesta: realizaron ayer una retención de tareas que dejó sin combustible a los automovilistas durante un par de horas. Además, se declararon en estado de asamblea y movilización permanente.

El conflicto se desató cuando los trabajadores salieron a reclamar un aumento salarial escalonado de $1.500 para este año. Recibieron como respuesta de los empresarios un primer ofrecimiento de $150 -una suma que el gremio calificó como "vergonzosa"-. La segunda propuesta fue de $300, pero el sindicato también la rechazó.

En medio de las negociaciones, Smata hizo un contra ofrecimiento: bajó sus pretensiones a $1.200 -cifra que se incorporaría en forma íntegra al básico- y pidió la puesta en marcha de un programa de ayuda familiar que consiste en el pago a los trabajadores de $200 por cada hijo. "Estamos a la espera de que nos respondan y nos convoquen a una nueva reunión", afirmó Arista.

El sindicato discute en paritarias un incremento de salarios que se aplica a unos 2.000 empleados en el partido de General Pueyrredon y a otros 3.000 en el resto de la provincia de Buenos Aires.

El pedido de aumento fue efectuado el 29 de julio en el marco de las paritarias y desde entonces no hubo avances en la discusión con los empresarios. La intervención del Ministerio de Trabajo no logró acercar a las partes y el acuerdo se dilata.

Ayer, tras llevar a cabo una retención de tareas en algunas estaciones de servicio reacias a otorgar el incremento, los trabajadores volvieron a la carga contra las compañías: "Los empresarios saben que necesitamos recomponer nuestros salarios, también son conscientes de que la inflación ha devorado nuestro poder adquisitivo y que deben sentarse y proponer al menos un cifra que se acerque a la demanda que planteamos", dijeron.

A la hora de argumentar el pedido de aumento, los playeros explicaron que la suba de precios representa una pérdida importante del poder adquisitivo. "La inflación se termina comiendo nuestros salarios", coincidieron. Además, advirtieron que profundizarán el plan de lucha en caso de no conseguir el incremento. "Tuvimos un primer acercamiento con un grupo de empresarios, que pasaron de ofrecer $150 de aumento a $300. Pero todavía estamos lejos de lo que pretendemos. Esperamos tener novedades en las próximas horas y que se destrabe el conflicto", expresó Arista.

El reclamo de los trabajadores se dio en una semana complicada para las estaciones de servicio de la ciudad, donde en muchas de ellas faltó combustible. La escasez de nafta -admiten en el sector- es un problema que se viene agravando con el correr de los años.

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