Se agravaba el conflicto entre transportistas y empresas cerealeras

El conflicto entre transportistas y empresas cerealeras se agravó y, anoche, no había señal de alcanzar una solución. Los focos de disputa se encuentran localizados en Bernardo Larroudé, Sarah e Intendente Alvear.
Los camioneros esas localidades mencionadas, afiliados a la Federación Argentina de Transportadores (Fetra), no permiten el ingreso o egreso de ningún vehículo de carga en las plantas de almacenamiento de cereal y reclaman un cupo de viajes a puerto, que aparentemente fue prometido pero nunca cumplido.

Con el correr de los días, la intransigencia de las multinacionales Nidera (Intendente Alvear), Cargill (Bernardo Larroudé) y Dreyfuss (Sarah) para acceder al reclamo de los transportistas locales, agravó el conflicto que vienen manteniendo desde hace unos días.

Las firmas cerealeras vienen apostando al desgaste que produce tanto tiempo de demanda, pero los fleteadores se mantienen firmes en su posición no permitiendo el ingreso o egreso de ningún camión a los tres puntos de referencia ya mencionados.

Cupo de fletes.

Los camioneros están reclamando, además del respeto de la tarifa nacional, un cupo de fletes a puerto luego de que culmine la temporada corta, que son los viajes que se realizan desde el campo hacia las plantas de silos.

Ese cupo habría sido prometido, pero nunca cumplido, de acuerdo a lo mencionado por los voceros de la Asociación de Camioneros de Intendente Alvear, adherida Fetra, y que las multinacionales envían, por una cuestión de costos, todo el producto a través del tren, dejando sin trabajo a los camioneros de la región que deberán esperar unos cuantos meses cuando arribe la próxima cosecha.

Recientemente denunciaron que un número indeterminado de camiones llegarían desde la provincia de Buenos Aires, son enviados directamente a los campos y de allí al puerto, como medida extrema para quebrar la posición de los trabajadores pampeanos, evitando el bloqueo. Una medida que no se podría sustentar en el tiempo y que derivaría ya no sólo en un aislamiento en las plantas de almacenamiento, sino en la propia terminal de Rosario.

Propuesta.

Ayer se conoció que los transportistas acercaron una propuesta a los representantes de las multinacionales, es decir, un cupo de 20 mil toneladas en cada centro de acopio para ser transportadas y permitir el sustento de la actividad.

Del otro lado del mostrador, se habría ofrecido menos de la mitad de ese número, por lo que un posible acuerdo se esfumaba con el correr de las horas, con lo cual se agrava el conflicto entre transportistas y empresas cerealeras.

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