Ajuste brutal con olor a los 90

Ajuste brutal con olor a los 90

El líder de la CTA fue categórico en su repudio a las medidas económicas del Gobierno y anticipó que las paritarias tendrán un piso del 40 por ciento. El jefe de la CGT fue más moderado y habló del 28, pero también se quejó de la disparada del dólar.

La CGT que conduce Hugo Moyano, que apoyó a Mauricio Macri en campaña, y la ahora opositora CTA de Hugo Yasky advirtieron ayer que la devaluación aplicada por la alianza Cambiemos tendrá una fuerte incidencia sobre los salarios de los trabajadores. El titular de la CTA adelantó que durante las próximas paritarias el reclamo de incremento salarial estará por encima del 40 por ciento. Según el centro de estudios económicos de la Central (Cifra), ése es el porcentaje de la inflación anualizada si se tienen en cuenta los incrementos de precios de diciembre. “Espero que no hayan sacado el cepo al dólar y se lo hayan puesto a las paritarias. Esto tiene aroma a los 90”, sostuvo Moyano, quien fue más moderado en su proyección de paritarias para 2016, al hablar de un reclamo de 28 por ciento.

“Es un ajuste brutal que impactará de lleno sobre los trabajadores y los sectores populares. Sobre el aumento de precios aplicado por los empresarios vendrán más aumentos. A esto hay que sumarle la quita de subsidios, eso también impactará sobre los sectores populares. Todas las centrales de trabajadores, desde las que estaban más cerca de las expectativas de cambio hasta las que sabíamos lo que iban a hacer los gerentes de las multinacionales, estamos en estado de alerta. Aunque me sorprende la dureza y la falta de gradualidad aplicada”, sostuvo Yasky en declaraciones radiales.

Una vez concretada la devaluación, desde Cambiemos indicaron que durante enero serán convocadas las empresas y sindicatos para intentar discutir un acuerdo social que permita contener tanto la disparada de precios como los reclamos paritarios. Sin embargo, para Yasky se hizo todo al revés.

“¿Para qué vamos a ir en enero, si ya tomaron todas las medidas. No vamos a ir para poner la firma al ajuste. ¿De qué acuerdo me hablan?”, lanzó el dirigente de la CTA, y agregó: “Este es un país que no estaba en llamas, que no justificaba este tipo de medidas temerarias. Nadie sabe cómo va a terminar esta historia. Nosotros veníamos con una proyección de paritarias para 2016 de 24/25 por ciento pero ahora vamos a pedir por encima de 40 por ciento y seguramente tomemos la decisión de no cerrar un acuerdo anual”.

Moyano también se puso en alerta ante las primeras medidas de Cambiemos, a pesar de haberse mostrado bastante cercano a Macri durante la campaña electoral. “Espero que no le haya sacado el cepo al dólar y se lo quieran poner a las paritarias. Los trabajadores no estamos dispuestos a perder el poder adquisitivo”, manifestó el jefe de la CGT, para luego sintetizar: “Esto tiene aroma a los 90”. Algo tardía fue la reacción de Moyano ya que una semana antes de la asunción de Macri el camionero había esbozado que de llegar a darse una devaluación, sería responsabilidad del gobierno anterior. Con los hechos consumados y ante la posibilidad de una pérdida real del poder adquisitivo del salario, Moyano empezó a reaccionar.

El piso de las paritarias 2016 de la CGT parece estar en 28 por ciento, bastante más bajo que lo esbozado por Yasky. “Apenas asumió no tuvo dudas en sacarles los impuestos al trigo, al maíz, a la carne, pero sí tuvo dudas en sacarle el impuesto perverso que es el mínimo no imponible al aguinaldo”, reprochó el camionero.

El sindicalista de Smata y diputado nacional por el Frente para la Victoria Oscar Romero sostuvo que “la devaluación recortará el poder adquisitivo de los trabajadores, por eso estamos siguiendo con atención y mucha preocupación las medidas tomadas por el gobierno nacional”. El representante gremial agregó que desde la CGT están realizando un monitoreo permanente de la situación. “Lo hacemos trabajando siempre en defensa del salario y todos los puestos de trabajo”, expresó.

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