“Si algo debilita al movimiento sindical, es la falta de credibilidad de sus dirigentes”

“Si algo debilita al movimiento sindical, es la falta de credibilidad de sus dirigentes”
Así lo planteó el titular de la CTA oficialista a nivel nacional, Hugo Yasky, quien llegó a la provincia para el lanzamiento de una corriente sindical kirchnerista. Ante EL SIGLO, sostuvo que resulta necesario avanzar en una norma que regule la vida interna gremial. Cargó contra la burocracia sindical. En defensa del Gobierno.
Tras la reciente conformación de un frente intersindical netamente opositor a las políticas implementadas por los gobiernos nacional y provincial, que incluso marchará el próximo 22 del corriente para exigir reivindicaciones laborales, desde las filas gremiales que comulgan con el oficialismo gobernante no quisieron quedar relegados, por lo que ayer se lanzó formalmente una corriente sindical kirchnerista en Tucumán.

Del acto que se llevó a cabo en la sede de la Federación de Obreros y Trabajadores de la Industria Azucarera (FOTIA) participó el secretario general de la CTA alienada con la Administración Central, Hugo Yasky, cuya presencia le otorgó un grado de legitimidad a este nuevo espacio gremial (integrado por Prensa, APEM, jerárquicos ferroviarios (APDFA) y ferroviarios de Tafí Viejo, gastronómicos, disidentes de ATEP y miembros de ATE. Asimismo asistieron al evento las agrupaciones Evita, El Kadri, Martín Fierro, Kolina, Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Detenidos y Desaparecidos, y miembros de Pueblos Originarios).

En una entrevista con EL SIGLO realizada en la Asociación de Prensa de Tucumán y antes de que mantuviera una reunión con el gobernador José Alperovich en su despacho privado, Yasky instó al sindicalismo a organizarse en aras de proteger las conquistas políticas y sectoriales que se obtuvieron, según el dirigente, a partir de las gestiones kirchneristas hasta la actualidad. A su vez, planteó la necesidad de avanzar en una serie de reformas legales tendientes a ejecutar mejoras en los aspectos monetarios y distributivos que percibe la masa obrera del país.

Así también, Yasky propició el debate de un cambio sustancial en lo que respecta a la vida interna de los sindicatos y su relación con las formas de conducción de los mismos, en especial se mostró crítico con la metodología de elección de dirigentes que se han perpetuado en sus respectivos cargos. Finalmente, descartó que el Gobierno nacional sea el responsable de la división entre los gremios como consecuencia del posicionamiento que adquieran en virtud de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo.

¿En que posición encuentra al movimiento sindical el actual proceso político que comanda al país?

Se está comenzando a plasmar un movimiento que está interpretando la necesidad de profundizar el proceso de cambio que vivimos los trabajadores en América Latina. En este sentido, frente a la crisis de los países del Norte, la tarea principal es defender las fuentes de trabajo, en eso tenemos que tener un compromiso cotidiano y ser capaces de plantear una agenda que genere medidas que permitan romper los limites que todavía tienen en el marco jurídico algunas de las políticas distributivas. Como ejemplo concreto de ello, creemos, como se lo dijimos a la Presidenta (Cristina Kirchner), que hay que modificar el tema del mínimo no imponible, dando un paso adelante en lo que sería poder legislar acerca de un gravamen a los altos ingresos.

En tal sentido ¿considera que deben implementarse modificaciones o innovaciones normativas para incluir mejoras tanto en el sector laboral como en el propio sistema sindical?

Hace falta una ley para discutir el tema de las tercerizaciones. El asesinato del compañero (Mariano) Ferreyra y el juicio histórico que se le está haciendo a los responsables de este hecho, incluido el dirigente ferroviario (José) Pedraza que es la primera vez en la historia que un dirigente sindical es llevado a un juicio a raíz del asesinato de un activista, esto marca un momento de cambio que debe ser fortalecido. Por eso creemos en discutir una ley para regular el tema de las tercerizaciones para que eliminemos todas las aristas de precarización como también discutir una propuesta que le hicimos a la Presidenta para avanzar con una ley de Código Nacional Sindical, que establezca para todas las organizaciones sindicales del país las condiciones para presentar listas, para ser candidatos, para desarrollar un comicio y realizar los recuentos de los sufragios. Una norma que debe regular la democracia interna.

Lo que usted plantea, ¿estaría orientado a limitar el accionar de lo que se dio en llamar "burocracia sindical"?

El objetivo que tiene la propuesta es tratar de evitar que se consoliden las burocracias y que se sigan sosteniendo, como hasta ahora, procedimientos viciados de nulidad. Muchas elecciones en el movimiento sindical se inician a partir de procesos que no son transparentes, donde no se exhiben padrones, no se permite la presentación de tal o cual lista. Aparece votando gente que no concurrió a la votación, para ser candidato se le exige a uno tener una especie de carrera sindical que limita al máximo la posibilidad de acceder a una conducción. Son todas cosas que le hacen daño al movimiento sindical.

El proceso de cambio al que usted se refirió al comienzo, ¿por qué no logra implementarse aún en el seno de las conducciones gremiales?

Algunos dirigentes sindicales se alarman porque piensan que con este tipo de reglamentación, el movimiento va a tener que someterse a un control de la justicia, pero esos que se alarman es porque no tienen la conciencia tranquila, cuanto más transparente sea el modo de elegir a los candidatos sindicales, cuanto menos denuncias de fraude tengamos y menos intervención del Ministerio de Trabajo tengamos, situaciones que posibilita esta ley, más transparente, sólido y más creíble seremos. Si algo debilita al movimiento sindical es la falta de credibilidad de muchos de sus dirigentes, que no podrían exhibir su trayectoria ni la forma en que han sido elegidos de manera transparente.

Sin particularizar, hay dirigentes sindicales de la CGT y CTA que han accedido a sus cargos con democracia a medias, es como la verdad a medias, que termina siendo una mentira. Por ello debe avanzarse hacia un proceso de democratización profundo que no sea dirigido en particular a tal o cual dirigente.

¿Es válida la afirmación sobre la injerencia del Ejecutivo Nacional en la vida interna de las centrales obreras lo que propiciara su división?

Es asignarle al gobierno una suerte de omnipotencia y omnipresencia en todo el movimiento sindical que hace que la explicación sea fácil. Hablamos de la fractura la CGT, pero parece que no debemos hablar de ambiciones personales de sus dirigentes, de la disputa en la conducción, y que muchos de ellos se atornillan a los sillones. Solamente se enfoca en hablar que los proyectos políticos y sindicales han sido divididos por el largo brazo de Cristina Kirchner, y eso es atribuirle una incumbencia en la vida sindical por parte del Gobierno, que en la realidad no se plasma de tal manera.

Sin embargo, las diferencias políticas dentro de la CTA en cuanto a un alineamiento con el kirchnerismo, fueron el motivo de su fractura...

Esto no es así. La fractura de la CTA fue debido a un proceso fraudulento denunciado y comprobado por la justicia y un sector que no admitió el fallo, porque de haberlo hecho (el sector de Pablo Michelli) hubiésemos hecho la elección y hoy, él o yo, seriamos secretario general u oposición, pero el no haber aceptado y haber jugado al todo o nada a quedarse con la CTA como un trofeo de guerra, hizo que se fracturara. En esto, el Gobierno no tuvo absolutamente nada que ver y la resolución corrió por un órgano independiente como lo es la Justicia.

¿Cómo calificaría la recepción de Cristina Kirchner a las propuestas elevadas por su sector?

En orden de graduación, la recepción de la Presidenta fue entusiasta en relación con la propuesta de Ley de Código Nacional Sindical. Una recepción interesada y tomando nota acerca de ir a un gravamen de los altos ingresos y una actitud también receptiva en el caso de la propuesta para discutir el tema de las tercerizaciones, aunque allí expresó algunas salvedades como es el hecho de las dificultades que entraña una legislación nacional en un contexto regional en el que, al existir distintos tipo de niveles de graduación de control para las tercerizaciones, hace que muchas empresas elijan radicarse en los países donde a ellos la mano de obra les resulta más barata y flexibilizada.

Planteó algo que es real, las centrales sindicales del cono sur estamos discutiendo cómo garantizar ciertos pisos mínimos en las legislaciones laborales para evitar que después las empresas se desplacen buscando aquellos países donde las leyes son menos restrictivas para sus respectivos intereses.

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