Las alianzas dividen a los moyanistas

Las alianzas dividen a los moyanistas
El líder camionero no logra unanimidad en la CGT para protestar junto con Buzzi y Micheli
pesar de coincidir en los reclamos y en el enfrentamiento con la Casa Rosada, Hugo Moyano no logra alinear a toda su tropa para activar un plan de lucha junto con la CTA de Pablo Micheli y la Federación Agraria de Eduardo Buzzi.

Desde la CGT moyanista surgen voces combativas y dispuestas a empujar la disputa con el Gobierno hasta las últimas consecuencias. Pero también se levantan teorías disciplinadas y se entonan mensajes guiados por la cautela, como si aún existiera alguna posibilidad de reencauzar una alianza que duró algo más de ocho años.

"Estamos preparando una gran movida al Congreso para plantear las necesidades que tenemos. Al reclamo podrían unirse todos los que apoyen nuestros pedidos por las asignaciones familiares y el impuesto a las ganancias", dijo Abel Frutos, uno de los moyanistas que fogonea para empujar la protesta a la calle.

Diferente es la postura que adoptaron algunos dirigentes más moderados. Omar Plaini dijo que "está en estudio" movilizarse con la CTA disidente y el sector que encabeza Buzzi. Fue una manera sugestiva de decir que si por él fuera, no unificaría los reclamos en un mismo escenario. Esta también fue su opinión cuando al acto de Moyano en la Plaza de Mayo pretendían sumarse diferentes sectores de la oposición.

"No es la idea de la CGT activar algún plan de lucha. Si fuera así, no estaríamos preparando un documento con proyectos ni tampoco insistiríamos en la necesidad del diálogo", comentó el petrolero Guillermo Pereyra, el número dos del camionero en el consejo directivo.

El documento al que se refiere Pereyra comprende una serie de propuestas concretas, inspiradas en las ideas que promulgaba Saúl Ubaldini para embestir contra Raúl Alfonsín en los años 80. En el borrador se incluyen definiciones sobre la educación, derechos laborales, reforma financiera e impositiva, y un riguroso análisis sobre la matriz productiva e inversiones estratégicas.

Con deseos de fortalecer su reclamo, Buzzi y Micheli invitaron a la CGT a sumarse a una protesta a la Plaza de Mayo para el mes que viene. Sus pedidos son similares a los que solicitó Moyano desde el año pasado: la universalización de las asignaciones familiares (la perciben únicamente los que cobran un salario inferior a 5200 pesos), eliminar o elevar el umbral del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias y conseguir el 82% móvil para los jubilados.

"Hay vocación de confluir, pero eso es una construcción y un proceso de armado", dijo Buzzi, que es miembro de la Mesa de Enlace, junto con los titulares de la Sociedad Rural, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas. Todos ellos rivalizaron con Moyano durante el conflicto entre el Gobierno y el campo en 2008.

Moyano aguardará hasta que se cierre el Consejo del Salario, a fin de este mes, para definir su participación en alguna movilización contra el Gobierno. Por ahora, se diferenciará públicamente de sus rivales cegetistas al reclamar con afiches callejeros que el salario mínimo se eleve de 2300 a 3500 pesos. Sus opositores piden que sea de $ 2900, apenas algo más de lo que pretende dar la Casa Rosada y el sector empresario..

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