Alta adhesión al paro en las clínicas, que seguirá hoy

Alta adhesión al paro en las clínicas, que seguirá hoy
Los empresarios le reclaman a Trabajo que convoque a abrir la negociación
Con un nivel elevado de acatamiento, sobre todo en la Capital Federal y el conurbano bonaerense, los trabajadores de las clínicas y los centros de atención y diagnóstico médico privados cumplieron ayer una primera jornada de paro, en reclamo de un aumento salarial del 32 por ciento. La medida de fuerza seguirá hoy, en tanto que desde el Ministerio de Trabajo no se citó formalmente a las partes para mantener reuniones y negociar los ingresos, aunque se sondea la posibilidad de que se haga un encuentro mañana.

El paro no se sintió tanto en el interior, porque allí tienen su peso las entidades mutualistas, que cerraron un acuerdo anteayer. Se trata de entidades sin fines de lucro en las que trabajan 50.000 personas. El pacto firmado implica un aumento del 17% a partir de los sueldos de agosto, otro 5% en septiembre, un 6% en noviembre y, finalmente, un 4% desde los ingresos de enero de 2011. Como las alzas no serán acumulativas (cada porcentaje se calculará sobre los salarios de julio último), el efecto es una mejora del 32 por ciento.

Según explicó el secretario adjunto de la federación sindical, Héctor Daer, con ese acuerdo se alcanza el objetivo de un salario mensual de $ 3000 para las enfermeras, que propusieron los gremialistas.

En los convenios que aún no se cerraron -según las clínicas, no se les dio lugar a las negociaciones, antes de la convocatoria a medidas de fuerza- están incluidos 190.000 empleados de distintas entidades prestadoras de servicios, como clínicas y sanatorios, empresas de emergencias médicas, centros de diagnóstico y laboratorios clínicos, tanto privados como de propiedad sindical.

"El paro se sintió en todos lados y mañana seguimos, con una movilización", afirmó el dirigente. La marcha por las calles porteñas partirá de Saavedra al 100, donde está la sede de la federación gremial. Desde allí, los manifestantes irán en primer lugar a Tucumán al 1600, donde están las oficinas de la Confederación Argentina de Clínicas, Sanatorios y Hospitales (Confeclisa), y luego a Montevideo al 400, para terminar con un acto frente al edificio donde están las oficinas de la Asociación Argentina de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra). Según estimó Daer, de la movilización participarán "unas 7000 personas".

La medida de fuerza implica la reprogramación de las cirugías que tenían fecha para ayer o para hoy, a la vez que en los centros de atención sólo funcionan las guardias y la atención a los pacientes internados, para brindarles medicamentos. Si bien no había ayer datos sobre la cantidad de intervenciones quirúrgicas suspendidas, Daer afirmó que sólo en las clínicas de la prepaga Swiss Medical se vieron afectadas 600 operaciones.

El presidente de Adecra, Jorge Cherro, dijo a LA NACION que anteayer se reiteró el envío de una carta al Ministerio de Trabajo, solicitando que se llame a las partes para comenzar formalmente las negociaciones del convenio. Pero hasta ahora no tuvieron respuesta, según advirtió. "Hay un silencio de radio", dijo.

"Queremos negociar"

"Que ellos [por el sindicato] ejerzan su derecho a huelga, y nosotros después queremos ejercer nuestro derecho a negociar", expresó el directivo. Cherro insistió en que las entidades que agrupan a los empleadores no se negaron nunca a negociar, pero sí a firmar un acuerdo que es copia de lo que se pactó en otros convenios de la sanidad.

En julio pasado, el sindicato acordó con los hospitales de colectividad un aumento del 32%, a otorgar en dos etapas. En alusión a ese mismo porcentaje, Daer sostuvo ayer que "todos saben cuál es nuestro planteo, y entonces, si hay algo que se acerque a eso, que nos llamen, pero no vamos a ir para vernos las caras".

"Nuestro «pecado» fue no aceptar que nos impongan condiciones, porque si tenemos un convenio, queremos negociar", argumentó Cherro. En Adecra aseguran que los sanatorios -cuyos ingresos dependen de los aranceles pagados por las obras sociales, el PAMI y las prepagas- no tienen los recursos para el nivel de aumento que se reclama.

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