La UTA amenaza con una medida de fuerza de los choferes

El gremio subrayó que la menor cantidad de coches que las empresas de ómnibus tienen en circulación provoca falencias en el servicio y en las frecuencias.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó a este diario que no sólo los afiliados continúan en estado de alerta y asamblea permanente, sino que esta semana podrían comenzar a realizar asambleas en las cabeceras de las líneas, hecho que generaría demoras en la prestación del servicio de transporte público de pasajeros.

La entidad gremial se declaró en alerta el viernes último, en coincidencia con la inspección realizada por la Municipalidad a las empresas Transporte Automotor Plaza SACI y Mayo SATA, para determinar la cantidad de unidades que tenían afectadas a los recorridos.

"Estamos convencidos que el incumplimiento de las frecuencias se relaciona de manera directa con la menor cantidad de coches afectados a los recorridos", señaló el secretario de Gobierno de la comuna, Hugo Borelli, al justificar la participación de 17 agentes municipales en la inspección realizada, inédita desde la puesta en marcha del nuevo esquema de transporte.

El funcionario tenía información extraoficial respecto de que ambas empresas tenían un elevado número de coches desafectados del servicio por fallas mecánicas, situación que fue comprobada en las instalaciones que las empresas ocupan en la intersección del Camino Parque Sesquicentenario y la ruta nacional 35.

"Encontramos que tenían 100 unidades en marcha y otras 23 rotas", informó Borelli, quien se excusó de emitir un juicio de valor, ya que, de acuerdo con sus conocimientos, al momento de la revisión las empresas debían contar con 105 vehículos en marcha.

Lo cierto es que la UTA volvió a declarar su estado de alerta, luego de una tregua de 45 días.

Precisamente el pasado 5 de mayo pasado, el gremio desistió de esa actitud luego de mantener una reunión con el intendente municipal Cristian Breitenstein, en la que la comuna asumió el compromiso de mejorar las frecuencias.

"Siendo nuestros compañeros conductores quienes reciben las quejas permanentes de los usuarios, la UTA informa que los verdaderos responsables de los incumplimientos son las empresas adjudicatarias y que el contralor está en manos del Estado municipal", indicó la entidad mediante un comunicado de prensa, el pasado viernes.

La UTA subrayó que la menor cantidad de coches que las empresas de ómnibus tienen en circulación "provoca falencias en el servicio y en las frecuencias".

Por último, la entidad anticipó que, de no modificarse esta situación, en las próximas horas adoptará medidas de fuerza "en defensa de nuestros trabajadores y de nuestra fuente de trabajo", que consistirían en la realización de reuniones en las cabeceras de las distintas líneas con la participación de los choferes, afectando la normalidad del servicio.

Entre líneas

El servicio de transporte urbano local está a cargo de tres empresas: Lemos & Rodríguez SA (que administra las líneas 500, 507, 514 y 519); Transporte Automotor Plaza SACI (502, 503, 509, 512, 513, 517, 518 y 519A) y Mayo SATA (504, 505, 506 y 516).

De acuerdo con las mediciones realizadas por el municipio el pasado mes de mayo, las líneas registraron un incumplimiento promedio del 6 por ciento en sus frecuencias. Por su parte, la comisión de Usuarios Testigos que funciona en el ámbito del Concejo Deliberante ubicó ese valor en un 26 por ciento.

Comentá la nota