Amenaza Moyano con apoyar a Massa

Aunque no romperá públicamente con Francisco de Narváez, el camionero Hugo Moyano ocupará el tiempo de campaña hasta el 27 de octubre para acercarse a Sergio Massa en vista del buen desempeño que tuvo el intendente de Tigre en las primarias del domingo. El primer gesto será la segura integración de Facundo Moyano, hijo del líder de la CGT opositora y diputado nacional, al bloque del Frente Renovador a partir de diciembre.
El camionero seguía ayer golpeado por el bajo rendimiento de De Narváez. Admitió que "la expectativa era el tercer puesto" y no el cuarto obtenido, por debajo de Massa, Martín Insaurralde y Margarita Stolbizer. Y sostuvo que "nadie puede negar" que el intendente de Tigre tuvo una victoria resonante en la provincia de Buenos Aires, y que "lo que pasó el domingo son tendencias que seguramente se verán reflejadas en octubre".

Las declaraciones de Moyano coincidieron con el día en que De Narváez confirmó que mantendrá su postulación para octubre. El sindicalista admitió que podrá haber un acercamiento a Massa, pero aclaró que esa perspectiva "se va a hablar después de octubre". No podemos comernos el almuerzo en la cena", agregó por radio.

La falta de un apoyo explícito al intendente no obedece sólo a una decisión personal de Moyano: colaboradores de Massa admiten que el gremialista puede representarle un salvavidas de plomo en el último tramo de la campaña. El olfato político del camionero, que lo hizo apoyar a políticos como Adolfo Rodríguez Saá o Aldo Rico, suele ser cuestionado hasta por sus íntimos.

En su entorno creen hoy que la insistencia de De Narváez en mantener su candidatura terminará por ser funcional a Cristina de Kirchner al restarle votos potenciales a Massa. La única razón para no disolver de manera anticipada el acuerdo con De Narváez tiene relación con la candidatura a diputado nacional del canillita Omar Plaíni por ese espacio.

En cambio, Facundo Moyano operará por una vía paralela directamente con Massa. El propio intendente de Tigre reconoció esta semana tener con el hijo del camionero una amistad más allá de la política. El joven líder de los trabajadores de peajes esperará el recambio de legisladores para pasarse del bloque del Frente para la Victoria, que todavía integra formalmente, al Frente Renovador.

El cambio de bancada para sus próximos dos años como diputado implicará para el hijo de Moyano esquivar el eventual bloque del Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo que fundó este año su padre y que debería cobijar a Plaíni en caso de ser electo. Para ello tendrá una excusa: tampoco integrará esa estructura el petrolero Guillermo Pereyra, que aseguró su elección en octubre como senador por el Movimiento Popular Neuquino, a pesar de ser el número dos de Moyano en la CGT opositora. El escenario hasta octubre será el eje de un almuerzo que compartirán mañana al mediodía Moyano y Pereyra con otros dirigentes de la central obrera disidente en la sede de Azopardo 802. El petrolero llevará a su compañera de fórmula, Lucila Crexell, nieta de Elías Sapag, el senador cuyo voto fue decisivo en 1984 para voltear la reforma laboral que planeaba aplicar Raúl Alfonsín a instancias de su entonces ministro de Trabajo, Antonio Mucci.

Mientras resuelve sus tironeos entre De Narváez y Massa, el camionero apostará a desgastar al Gobierno. Ayer dijo que Cristina de Kirchner "tendría que haber asumido esta derrota" y agregó: "Estamos contentos por la paliza que recibió. Este relato ya está agotado".

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