Con amenazas de paro se retoman las paritarias

El nivel de empleo y la inflación condicionarán esta semana las negociaciones con cinco gremios clave

Con la preocupación por el nivel de empleo y la inflación como pesados telones de fondo, el último tramo de las paritarias aparece complejo y atravesado por laamenaza de medidas de fuerza si las negociaciones no llegan a buen puerto.

Buena parte de las definiciones podrían llegar esta semana. Tras la promesa de aumentar los subsidios o el precio del boleto con la que el Gobierno evitó el paro del mes pasado, los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se reunirán hoy con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y representantes del Ministerio de Planificación para intentar cerrar el acuerdo salarial.

El jefe de la UTA, Roberto Fernández, ahora cercano a las CGT opositoras de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, espera confiado. "Quiero ser optimista", dijo a LA NACION. Sin embargo, advirtió que "la paciencia tiene un límite" y que si la negociación se complica, no descarta medidas de fuerza.

Entre los ferroviarios, los ánimos están más caldeados. Igual que la UTA, la actividad depende de los subsidios del Estado para completar su ecuación salarial. En el universo de los trenes conviven el jefe de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia, alineado con la CGT oficialista que conduce Antonio Caló, y Omar Maturano, el líder de La Fraternidad que, al igual que Fernández, se pasó a las filas del sindicalismo enfrentado con la Casa Rosada. Pero coinciden en el reclamo: 35% de suba salarial.

En la última reunión les ofrecieron un 28%, que rechazaron de plano. Volverán a reunirse el jueves. "Si la cosa no resulta, vamos a un paro de 24 horas. Otra salida no nos queda y no podemos esperar eternamente", advirtió Maturano a LA NACION. Rubén Sobrero, el delegado del Sarmiento que el mes pasado encabezó casi una semana de trabajo a reglamento, apoya la huelga. Más conciliador, Sasia dijo no ver "inquietud" en las bases y concluyó: "No creo que tengamos inconvenientes para acordar".

En las antípodas, el gremio de la alimentación ya anunció paros de cuatro horas y movilizaciones a las empresas a partir del viernes si no se resuelve el jueves la paritaria. Ese día vence la conciliación obligatoria. La última oferta de la patronal fue de 31% de aumento. El sindicato que conduce Rodolfo Daer, de la CGT de Caló, exige un aumento del básico de $ 6200 a $ 9000 (un 45%).

También el gastronómico Barrionuevo espera novedades. La semana pasada firmó su "acuerdo testigo" para los trabajadores de comedores públicos y privados, que recibirán una suba de 35%, en dos cuotas: 20% este mes y 15% en septiembre.

Todavía le falta negociar con las cámaras que agrupan a los hoteles alojamiento y de lujo y con los dueños de bares y restaurantes, que emplean a más del 80% del gremio. "La mano viene difícil", admitieron a LA NACION cerca del jefe de la CGT Azul y Blanca. El reclamo inicial era de 52% y no descartan medidas de fuerza.

También está pendiente el conflicto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) -el gremio de Caló- con las siderúrgicas del Grupo Techint y Arcelor Mittal. Con la conciliación obligatoria vencida, el jefe de la CGT y la cámara del sector volvieron a verse el jueves, pero no hubo avances. Quedaron en retomar las conversaciones mañana.

La UOM reclama que las siderúrgicas cumplan con la suba del 26,5% acordada en la paritaria y que se negocie con el gremio el pago de los adicionales, en lugar de hacerlo de manera individual con cada empresa. "Si Tomada no pasaba a un cuarto intermedio, parábamos todo", dijo un ladero de Caló que estuvo en la reunión del jueves. Una huelga alteraría la producción de acero.

Al lote de paritarias con final incierto se sumó el jueves la de los camioneros de Hugo Moyano, que pidió un aumento del 40% y un plus por "profesionalidad" de 20% para los choferes. La Federación Argentina de Entidades Empresarias de Autotransporte de Cargas ya anticipó que es imposible afrontar esos incrementos y advirtió sobre la caída en la actividad del sector.

Con los bloqueos a las plantas de Siderar y el paro en el transporte de glucosa que activó la semana pasada, Moyano dejó claro que convencerlo de bajar sus pretensiones no será fácil. Por lo pronto, empresarios y representantes del gremio, con Pablo Moyano a la cabeza, volverán a encontrarse para negociar este jueves.

El cuadro de situación

Transporte: la UTA no descarta convocar a un paro si se complica la negociación salarial. El Gobierno prometió en mayo aumentar los subsidios o el precio del boleto.Ferroviarios: los gremios reclaman un aumento del 35%. La semana pasada rechazaron el 28% y volverán a reunirse el jueves.Alimentación: el jueves vence la conciliación obligatoria. El sindicato anunció paros de cuatro horas y movilizaciones desde el viernes si no hay acuerdo.Gastronómicos: hubo un acuerdo testigo (35% en dos cuotas) para trabajadores de comedores públicos y privados. No hay aún acuerdo con cámaras que agrupan a hoteles y restaurantes.Metalúrgicos: mañana se reúnen las partes. La UOM reclama un aumento del 26,5% y el pago de adicionales.

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