Ante una plaza colmada, la CTA reclamó la convocatoria a un nuevo paro general

Ante una plaza colmada, la CTA reclamó la convocatoria a un nuevo paro general

Yasky y Micheli pidieron con insistencia la unidad de todas las centrales obreras; Triaca los citó para la semana próxima; hubo dirigentes de la CGT

La culminación de la Marcha Federal, en una Plaza de Mayo colmada, fue ayer la medida de fuerza opositora más contundente en lo que va de gobierno Mauricio Macri . Si bien el espíritu de la marcha fue contra "el tarifazo, los despidos y el ajuste", sobresalió también un duro mensaje dirigido a la CGT unificada , que lanzaron en sus discursos los dos líderes de la CTA, Pablo Micheli y Hugo Yasky: la necesidad de unificación de las centrales obreras y de convocar a un paro nacional.

La pelota quedó en el campo del triunvirato cegetista, que ayer por la mañana se reunió con el ministro de Trabajo Jorge Triaca, aunque varios de sus dirigentes -como Pablo Moyano , de Camioneros- se hicieron presentes en la plaza. Por la noche, Triaca citó a la CTA para la semana que viene.

"Necesitamos la unidad de los trabajadores. La unidad entre la CGT y la CTA crece y se hace fuerte y así estamos en camino para poner la agenda social que este gobierno se niega a discutir", comenzó su discurso Yasky, uno de los principales organizadores de la marcha.

"El día en que comiencen las audiencias públicas para tratar las tarifas, las dos CTA y los compañeros de la GCT vamos a convocar a estar movilizados y presentes. Hay que unificar todas las centrales sindicales", señaló, luego de casi 25 minutos y a modo de cierre, mientras la multitud coreaba "¡paro nacional!".

Previamente, el mensaje de Micheli fue en la misma línea: "Hay que dejarse de joder con el sectarismo. O estamos juntos y vencemos o hay desunión y nos derrotan". El líder de la CTA Autónoma pidió la reapertura de paritarias y la liberación de la dirigente social Milagro Sala. Y advirtió que si no cambia la política de "ajuste" del Gobierno, "acá va a haber lucha todo el tiempo".

El mensaje se dirigió a los 200.000 manifestantes, según cálculos de los organizadores, que se apiñaban alrededor del escenario central, de espaldas a la Casa Rosada y en las calles y avenidas aledañas. Hace una semana, en cambio, una convocatoria del kirchnerismo, con Máximo Kirchner a la cabeza, no logró reunir más de 6000 personas.

La cortina de banderas y colores en la plaza evidenciaba ayer lo heterogéneo de los reclamos, al igual que el variopinto conjunto de dirigentes que miraba desde el escenario.

En la tarima central estuvieron Yasky y Micheli, el dirigente Roberto Baradel (Suteba) y otros representantes del sector docente; además del piquetero y líder de Miles, Luis D'Elía, Estela de Carlotto, algunas Madres de Plaza de Mayo, que sostenían carteles en favor de Milagro Sala. Junto a Pablo Moyano se ubicó su hermano Facundo, diputado por el Frente Renovador, y ambos fueron abucheados por un sector de manifestantes cuando subieron al escenario.

También ocuparon el estrado Sergio Palazzo, secretario de la Agrupación Bancaria; miembros de la Uocra; el secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, y Víctor Santa María, del sindicato de los porteros, entre otros.

A ambos lados, apostados en gradas, acompañó gran parte del kirchnerismo duro: Martín Sabatella, Héctor y Mariano Recalde, Aníbal Ibarra, Daniel Filmus y Carlos Tomada. También estuvo Alejandro Bodart (MST), el diputado nacional Leonardo Grosso (Movimiento Evita) y el líder de Quebracho, Fernando Esteche. Del lado izquierdo no pasó desapercibida la presencia del ex vicepresidente Amado Boudou, que llegó marchando con D'Elía.

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