Ante la presión por un paro, Macri les pidió prudencia a los gremios

Ante la presión por un paro, Macri les pidió prudencia a los gremios

Buscó acotar el efecto de la convocatoria que analizan las CGT y las CTA; destacó que el Gobierno mantiene buen diálogo con varios sindicalistas

 En medio de las tensiones por la conflictividad social que genera la recesión de la economía, el presidente Mauricio Macri instó hoy a las centrales sindicales, tanto a la CGT como a las dos CTA, a que tengan "prudencia y sentido común"para poder "ponernos de acuerdo en políticas de largo plazo, en qué queremos hacer y cómo lo vamos a hacer".

Durante el Foro de Inversión y Negocios de la Argentina que se desarrolla en el Centro Cultural Kirchner, los periodistas le preguntaron por la conflictividad social y la evaluación de un paro nacional por parte de las principales centrales obreras.

"Yo confío en la prudencia y el sentido común de nuestro sindicalismo. Estamos hablando con varios de ellos sector por sector en acuerdos productivos de largo plazo", aseguró el Presidente a los periodistas que lo abordaron luego de su discurso de apertura.

Si bien ayer el Gobierno pudo anunciar la buena noticia de un índice de inflación del Indec de 0,2% para agosto último, por el efecto del freno de la suba de tarifas del gas tras el fallo de la Corte Suprema, algunos sectores sindicales y organizaciones sociales están ejerciendo presión para convocar a un paro nacional el mes próximo.

Esa postura es la que mantienen las dos CTA, la de Hugo Yasky y la de Pablo Michelli. Incluso, dejaron trascender que impulsarán esa medida de fuerza luego de que se reunieron el viernes pasado con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

En cambio, la conducción tripartita de la CGT, de Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer, todavía no resolvió si acompañará un paro nacional y analizará el asunto en una reunión plenaria del 23 de septiembre. En principio, se muestran más moderados, pero se han ido endureciendo.

Macri tuvo un encuentro personal con el ex jefe de la CGT Azopardo Hugo Moyano y acordaron un horizonte de paz social. También el ex jefe de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, mantiene buena relación con el gobierno de Macri.

El Presidente convocó al diálogo a los sindicatos más radicalizados. "Vivimos reuniéndonos, ayer tuvimos reuniones con varios de ellos. Y las vamos a seguir teniendo, porque la Argentina la construimos entre todos, dialogando: el Gobierno, los gobiernos provinciales, los gremios, las empresas, todos tenemos que ponernos de acuerdo en políticas de largo plazo, en qué queremos hacer y cómo lo vamos a hacer y alejarnos de las soluciones mágicas que nos arruinaron ya demasiados años", señaló.

Si bien no habló de la convocatoria a un pacto económico y social, como piden los sindicalistas y algunos sectores de la oposición, Macri habló de acordar "políticas de largo plazo" porque "demasiados golpes, demasiada gente ha sufrido las consecuencias de la mentira". Y aseguró: "Diciéndonos la verdad, trabajando juntos lo vamos a resolver".

También el jefe de Gabinete, Marcos Peña, reconoció cierta tensión con los sindicatos al considerar que "es natural" durante un año de recesión. Y se refirió a la inflación: "El salario real se irá recuperando mes a mes porque las paritarias de este año ya están yendo más rápido que la inflación". Subrayó también que el Gobierno logró reducir la inflación, una de las promesas de campaña, y aventuró que "lentamente se reactivará el consumo". El funcionario apuntó: "Dijimos que primero íbamos a bajar la inflación y hoy vemos los índices. Además la obra pública está tomando velocidad: agosto fue uno de los meses de mayor cantidad de licitaciones".

Pese a las dificultades de empleo, Schmid había dicho hace unos días que "las protestas implican pérdidas y una demostración de elevada connotación política, por eso sostiene que antes de llegar a esta medida es importante «quemar todas las etapas»". En cambio, Micheli había dicho que "si el Gobierno no da respuestas, va a haber un paro nacional", postura que también había respaldado Yasky.

Entre los jefes sindicales más radicalizados existe la sospecha de que sus pares de la CGT llegaron a un acuerdo con el gobierno de Macri por el pago de diversas manera de los fondos de las obras sociales, que totalizan 27.000 millones de pesos. Además, hace dos semanas la CGT acordó con Triaca y los ministros de la Producción, Francisco Cabrera, y de Salud, Jorge Lemus, trabajar en diversas mesas de diálogo sobre la producción, el empleo y la salud, además de acordar una reforma del impuesto a las ganancias y del sistema de accidentes laborales.

Un mensaje con destinatarios fijos

Mauricio Macri

Presidente de la Nación

"Confío en la prudencia y el sentido comúnde nuestro sindicalismo. Hablamos con varios de ellos, sector por sector, en acuerdos productivos de largo plazo"

"Los gremios, las empresas, todos tenemos que ponernos de acuerdo en qué queremos hacery cómo"

"Vivimos reuniéndonos, con varios de ellos y lo vamos a seguir haciendo.A la Argentina la construimos entre todos"

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