Antes del paro, el sindicalismo irá al Congreso por Ganancias

Antes del paro, el sindicalismo irá al Congreso por Ganancias

Las centrales de Moyano y Micheli se movilizarán para exigir cambios en el tributo; intentan sumar a gremios alineados con el oficialismo

Unidos por el reclamo en contra del impuesto a las ganancias, el sindicalismo por ahora elige diferentes rutas para expresar su descontento.

Por un lado, las centrales obreras opositoras, encabezadas por Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheli, activarían un paro nacional el 21 de agosto, aunque antes evalúan una movilización en tropa al Congreso para exigir modificaciones en la ley que regula el tributo.

El gremialismo más cercano a la Casa Rosada, en tanto, debate puertas adentro su alineamiento, pero no descarta adherirse a las protestas o impulsar por separado sus propias medidas de fuerza. Por ahora, la amenaza retórica no se traducirá en acciones. Aunque un bosquejo de rebeldía comenzó a asomarse ayer durante un larga jornada en la sede de la CTA oficialista. Su líder, Hugo Yasky, paralizó sólo momentáneamente una marcha al Congreso. Sin acuerdos, se determinó un segundo encuentro para el viernes próximo. La fecha no es casualidad: para entonces ya se conocerá si el país ingresa en cesación de pagos o no por el conflicto con los fondos buitre.

No es diferente la estrategia que adoptó la CGT oficial de Antonio Caló. Ninguna medida de fuerza firme se tomará durante esta semana. A lo sumo, se continuará con el goteo de mensajes cargados de presión para modificar el impuesto a las ganancias. No más. Ayer, el vocero de turno fue el legislativo Norberto Di Próspero: "Hoy los salarios son buenos, pero alcanzados por este impuesto se licuan mucho. No tiene que haber impuesto al salario. La CGT está evaluando las medidas a seguir. Queremos que escuchen nuestras ideas para corregir el rumbo del modelo y llegar a 2015 de la mejor manera posible".

En busca de alguna respuesta, Caló recorrió ayer los despachos del Ministerio de Trabajo y estuvo reunido durante dos horas con el jefe de la cartera laboral, Carlos Tomada. También asistió el referente de los mecánicos de Smata, Ricardo Pignanelli. La preocupación más latente estaría relacionada con las suspensiones y los despidos que golpean a la industria automotriz, según comentó anoche un sindicalista. Desde el ministerio minimizaron el encuentro e informaron que se trató de una charla sobre "cuestiones de empleo", como otras tantas.

EL FRENTE OPOSITOR

Mientras el sindicalismo oficialista confía en una inminente señal del Gobierno en lo relativo al impuesto a las ganancias sobre el medio aguinaldo, el frente opositor está dispuesto a escenificar cuanto antes su perfil más combativo.

Después del letargo que se autoimpuso por el Mundial de fútbol, el gremialismo disidente relanzará hoy su plan de lucha con un paro nacional en todos los puertos del país. El epicentro será en las terminales de Campana, Zárate y Rosario. La medida impactará directamente en el comercio exterior de granos, donde se estiman pérdidas millonarias por la jornada de huelga.

El moyanista Juan Carlos Schmid es uno de los impulsores del reclamo, que tiene como bandera, claro, el rechazo al impuesto a las ganancias. Es porque la mayoría de los sueldos de los portuarios están alcanzados por el tributo.

En sintonía con los portuarios, Moyano convocó para hoy a la cúpula de la CGT con base en Azopardo. En el orden del día elevado por el jefe camionero se destacaron tres temas: impuesto a las ganancias, obras sociales y la situación de los trabajadores portuarios.

¿Y el paro? Moyano comunicará hoy delante de sus colegas lo que anunció públicamente hace tres días en Córdoba: la CGT y la CTA de Micheli volverán a unirse para convocar a una huelga, que sería el 21 de agosto.

Adherirá a la medida la tropa de gremios que se anida en la CGT Azul y Blanca de Barrionuevo. Y es todavía una incógnita lo que sucederá con los sindicatos del transporte que comulgan con el moyanismo. Las dudas surgen ante la ausencia del ferroviario Omar Maturano, que está en Europa en la antesala de la cumbre de la Organización Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés). Pero también crece la incertidumbre por la postura que pueda adoptar el gremio de los colectiveros de la UTA, cuyo líder, Roberto Fernández, ensaya un leve acercamiento con el Gobierno para destrabar un conflicto sobre los subsidios al transporte de larga distancia.

En medio de este berenjenal sindical, la política quiso sacar tajada: el Frente Renovador, que encabeza Sergio Massa, no logrará convocar hoy a las cinco centrales obreras para escenificar su pedido por Ganancias.

PLAN DE LUCHA TRAS EL MUNDIAL

El sindicalismo opositor se prepara para las protestas

HUGO MOYANO

Jefe de la CGT opositora

Paro nacional

Sería el 21 de agosto y por 24 horas. Adherirán las dos CGT opositoras y la CTA de Pablo Micheli

Movilizaciones

Habrá una al Congreso por Ganancias. En septiembre habría otra, pero a Plaza de Mayo

SE EXTIENDE EL CONFLICTO DOCENTE

Tras el receso invernal, el ciclo lectivo se reanudó ayer en diez provincias en un contexto de conflictividad ante el reclamo sindical de reabrir la negociación salarial. En Tierra del Fuego, Entre Ríos y Salta los gremios docentes activaron ayer una huelga que tuvo alto acatamiento, según consignó DyN. Las medidas continuarán hoy y se sumará Corrientes.Las clases comenzaron con normalidad en Catamarca, Chubut, Formosa, Misiones, San Luis y Santiago del Estero. Ayer, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, rechazó el pedido de los sindicatos docentes para reabrir las paritarias del sector. "Se ha suscripto un acuerdo por un plazo determinado y no hay ningún tipo de reapertura", dijo el funcionario.

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