La CGT antikirchnerista y la CTA de Micheli preparan un paro

La CGT antikirchnerista y la CTA de Micheli preparan un paro
Profundizan su alianza política y gremial y se unirán en una huelga a fines de noviembre.
Apenas cinco minutos antes del apretón de manos con Hugo Moyano en el 4to piso de la CGT, Pablo Micheli se animó a cuestionar a su nuevo aliado sindical por haber escenificado ayer su buena relación con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

"No es la farándula, que si te juntas con Macri quedas manchado. Pero sería grave y preocupante una alianza electoral entre el movimiento obrero y la derecha", se diferenció el líder de la CTA disidente, sobre el encuentro de Moyano con el referente de Pro. Lo dijo al borde de las escalinatas de la sede de Azopardo.

Pero Micheli evitó volver sobre el tema en su reunión con el jefe camionero y el resto de las autoridades cegetistas. En la sala del 4to piso primó "la unidad de acción y la agenda sindical", según describieron a LA NACION fuentes de las dos centrales.

La alianza entre Moyano y Micheli avanza, a pesar de algunos reparos que surgen desde el entorno del camionero. Profundizarán mañana sus coincidencias con "un abrazo simbólico" al Congreso para oponerse a la sanción de la reforma de la ley de riesgos de trabajo. Un moyanista se animó a subir la apuesta, y desafió: "Más que un abrazo será un bloqueo. Los diputados no van a poder entrar al recinto".

Pero el acuerdo central entre Moyano y Micheli se concretará a fines de noviembre, cuando ambas centrales obreras llamarán a un paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo.

Unirán sus reclamos para exigir la universalización de las asignaciones familiares; elevar el umbral del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y pedir "un aumento de emergencia" para los jubilados.

El secretario adjunto de la CTA, Ricardo Peidro, agregó: "Reclamaremos, también, por los fondos de las obras sociales. Lo que está pasando es una confiscación. El Gobierno lo quiere mostrar como un subsidio, pero es dinero de los trabajadores".

La fecha de la huelga se precisará después del 8 de noviembre, el día que se convocó a través de las redes sociales a una marcha nacional en contra de algunas políticas oficiales. Desde la CGT como la CTA advirtieron que no participarán de esta movilización.

"Si el Gobierno no nos brinda respuestas, iremos a la huelga nacional", se plantó Omar Plaini, secretario de prensa de la CGT y diputado nacional por el Frente para la Victoria.

"Hay que ver si con el paro logramos que el Gobierno abra una mesa de diálogo y se modifique el impuesto a las ganancias y el salario familiar", dijo Micheli, que durante la reunión con Moyano llamó a dejar de lado las diferencias. "Tenemos la condición de clase, que es lo que nos une más allá de todo", planteó.

En caso de avanzar en la idea de una huelga, no todos los sindicatos de la CGT se sumarán a la protesta. Por lo pronto, La Bancaria y los municipales porteños ya advirtieron que no estarán por su rivalidad con Micheli.

De todas maneras, ya está garantizada la asistencia de los camioneros y de otros gremios vinculados al transporte. También participarán los estatales de ATE y un puñado de sindicatos de docentes de la provincia de Buenos Aires. Está garantizada, además, la adhesión de las agrupaciones Barrios de Pie, la Corriente Clasista Combativa y la Federación Universitaria..

últimas notas de Rumbo a 2013

Comentá la nota