El anuncio de Ganancias alteró las negociaciones para la unificación de la CGT

El anuncio de Ganancias alteró las negociaciones para la unificación de la CGT

Caló capitalizó la medida y ordenó congelar el acercamiento con las centrales de Moyano y Barrionuevo; los gremios del transporte, en alerta

Cuando las tres vertientes de la CGT parecían dispuestas a reencontrarse en un mismo camino, el anuncio presidencial sobre el impuesto a las ganancias volvió a alterar el rompecabezas sindical. Así, la unificación de la central volvió a ser un deseo imposible, al menos hasta que surjan algunas definiciones electorales en 2015. 

La eximición del tributo en el medio aguinaldo para aquellos trabajadores con sueldos inferiores a los $ 35.000 descomprimió la tensión que guió últimamente el vínculo entre el Gobierno y los gremios. Tras el anuncio, que beneficiará a 784.759 personas, el sindicalismo opositor levantó el paro nacional que había determinado para el 12 del actual. Mientras tanto, los gremios oficialistas celebraron la medida como un triunfo propio fruto de sus gestiones en los despachos de la Casa Rosada.

Para Hugo Moyano , jefe de la CGT opositora, Cristina Kirchner cedió ante la presión de los gremios que estaban dispuestos a ir al paro. Para Antonio Caló, líder de la CGT oficialista, el beneficio impositivo fue producto del diálogo y el consenso. Sea como fuere, los dos referentes, que negociaban hasta la semana pasada la futura unidad de la central volvieron a ubicarse en extremos opuestos. Y hasta rompieron "el pacto de no agresión" al que habían suscripto en secreto dirigentes de ambos sectores.

Fortalecido por el anuncio, Caló frenó por ahora la divulgación de un documento de su CGT que llamaba a la unidad y que contemplaba una serie de reclamos de los que Moyano se había adueñado: presión tributaria, caída del salario real frente a la inflación y un aumento de emergencia a los jubilados. Tal vez el documento se dé a conocer más adelante, con un tono mucho más conciliador y con guiños hacia algunos logros del Gobierno.

También Caló logró desactivar momentáneamente la interna de su central. El sector de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios) bajó sus amenazas de no asistir más a las reuniones de la CGT. Mientras que el grupo de los "independientes", integrado por Gerardo Martínez (Uocra) y los estatales Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), prometió tener informado a Caló de las negociaciones que mantienen con Moyano y Luis Barrionuevo por la eventual unidad.

Los "independientes" y "los Gordos" prevén reunirse con Moyano antes del fin de año, a pesar del rechazo de Caló y del taxista Omar Viviani. Para ellos, la unidad de la CGT no está a la vuelta de la esquina y ponen reparos para negociar con Moyano.

Tras anudar un trato con los principales gremios del transporte, Moyano volvió a sentirse poderoso e influyente. "Por más que los muchachos del oficialismo quieran ser los gestores de haber logrado que no se descuente el medio aguinaldo, evidentemente es una respuesta a esta presión que ejercimos", dijo, con semblante victorioso e irónico.

Su desafío será mantener su alianza con los transportistas, cuyos referentes, el ferroviario Omar Maturano y el colectivero Roberto Fernández, oscilan entre la CGT disidente y la oficialista. Hoy tendrán un asado en el que oficializarán las razones por las que levantaron el paro. Y amenazarán con no prestar servicios en los días feriados y se declararán en alerta. A futuro, la estrategia común serán las paritarias, lo que los mantendría fugazmente unidos. Los tres coinciden en que las subas salariales del año próximo deben tener como piso 40%.

La CGT Azul y Blanca de Barrionuevo parecía dispuesta a mantener la huelga a pesar del anuncio presidencial. Pero el gastronómico es consciente de que una medida exclusiva de su tropa puede carecer de impacto. Barrionuevo seguirá jugando como líbero en las negociaciones por la unidad. Su apuesta es más política: apoyará al candidato presidencial que pueda derrotar al Frente para la Victoria. Incluso hasta sería capaz de respaldar a Mauricio Macri, con quien almorzó el mismo día en el que convocó al paro nacional.

La CTA Autónoma, otra vez como pragmática aliada de Moyano, no modificará su estrategia pese al anuncio presidencial. Retomará las protestas callejeras el 18 de este mes. "Lo de Ganancias es una solución momentánea para los salarios altos. Pero ¿qué pasa con los que menos cobran? ¿Y con los desocupados?", argumentó Pablo Micheli, el jefe ceteísta.

Con el fin de año encima, las paritarias asoman como la gran batalla que podría otra vez unificar el reclamo gremial. Y, tal vez, a la CGT.

LOS SECTORES QUE ASPIRAN AL MANDO

El moyanismo

Hugo Moyano apuesta a ubicar un hombre suyo en la cúpula de la futura CGT

Los industriales

La UOM de Caló y el Smata de Pignanelli no quieren negociar con Moyano. Quieren imponer un hombre propio

Los Gordos

Representan a los grandes gremios y condicionarán la eventual unidad

Los transportistas

La alianza de los gremios del transporte dio con éxito el primer paso por la unidad

Los independientes

Están la Uocra y los estatales de UPCN y Obras Sanitarias; están siempre cerca del gobierno de turno.

Comentá la nota