Apresurado traspaso a privadas complica relación con choferes ex Tamse

Apresurado traspaso a privadas complica relación con choferes ex Tamse
Los trabajadores nucleados en UTA esperan superar hoy las diferencias en la liquidación salarial con los empresarios. Siguen en estado de alerta y no descartan medidas.

Para el municipio, el traspaso transitorio de los corredores de

Tamse (a excepción de los Trolebuses) a la UTE conformada por Ersa y Autobuses Santa Fe, fue un acierto para mejorar el servicio de transporte urbano y dejar de perder dinero con la deficitaria estatal. Sin embargo, hasta ahora y a más de un mes del adelantado desembarco de las dos privadas en la ciudad de Córdoba, no sólo no hubo un cambio significativo para los usuarios sino que además los pasajeros ya debieron soportar la primera medida de fuerza del gremio de la UTA en reacción a estas empresas. Pero además, la Municipalidad sigue erogando un subsidio millonario aunque ahora destinado a la gestión privada de la UTE mientras que las frecuencias siguen siendo las mismas.

Y aunque desde la comuna se esfuercen por asegurar que los tiempos en que se dio la concesión eran los establecidos, la realidad demuestra que la improvisación estuvo a la orden del día. Por un lado, las empresas arrancaron con la prestación sin contar si quiera con los predios acondicionados y ni hablar que pusieron a circular en la calle colectivos que aún hoy siguen sin patentes. Por el otro, la relación de las prestatarias con los trabajadores de la ex Tamse no arrancó de la mejor manera producto de errores al momento de la liquidación de los salarios. Según los trabajadores, eso también fue consecuencia “del lío en el que las empresas están trabajando, porque todavía no se terminaron de acomodar”.

Justamente, en una reunión con los empresarios pautada par hoy, los choferes de la ex Tamse esperan ajustar las diferencias en el pago de la escala salarial de Córdoba a partir del reconocimiento de algunas conquistas gremiales.

Bonificaciones; pago de horas extras por el manejo de las rampas para discapacitados; pago de plus por tareas específicas son, entre otros, los ítem que esperan ratificar los afiliados al sindicato de la UTA.

“En principio esperamos acordar que la forma de liquidar no sea diferente a la que se venía haciendo. Respecto a los demás ítems, desde las empresas se mostraron dispuestos y dijeron que si esas diferencias son reconocidas por Trabajo las iban a pagar. De ser así, no habrá ningún problema”, indicó el delegado Sergio Acosta. No obstante, los trabajadores se mantienen en estado de alerta hasta que todo lo hablado de manera informal quede sellado en el Ministerio de Trabajo; de lo contrario no vacilaron en adelantar que se vendrán medidas de fuerza.

Hasta ahora, pocos aciertos

La irrupción de Ersa y Autobuses en el esquema del transporte urbano de pasajeros local no modificó demasiado el servicio que ya prestaba la Tamse; siempre según los propios usuarios de esos corredores. La concesión precaria otorgada por el municipio se extenderá hasta marzo del año que viene cuando el intendente Ramón Mestre promete poner en marcha el nuevo sistema tras la licitación. Sin embargo, un breve repaso de los últimos hechos en materia de transporte, permite aseverar hasta hora que no todos fueron grandes aciertos.

En primer lugar, luego de que este diario anunciara la conformación de una UTE que gestionaría la Tamse, además de adelantar la preadjudicación sin brindar mayores precisiones y con un proceso de licitación en marcha, el intendente Ramón Mestre celebró con bombos y platillos la llegada de 200 nuevas unidades cero kilómetros. Con un gran acto, el jefe comunal presentó los colectivos adquiridos por Ersa y Autobuses para arrancar el servicio en Córdoba. Pero resultó que ni uno solo de esos ómnibus contaba con las rampas para discapacitados tal como lo exige la ordenanza vigente; un error que fue corregido unas semanas después tras la crítica generalizada. Mientras tanto, los colectivo comenzaron a circular sin patente y los que sí la tienen, están radicados en la provincia de Santa Fe.

Por otro lado, el déficit financiero que supuestamente justificó, en gran medida, el traspaso de la empresa municipal a manos de privados tampoco varió demasiado ya que la Municipalidad anunció que -además de quedarse con la deuda que arrastra Tamse y seguir prestando el servicio de Trolebuses- le otorgaría a la UTE unos ocho millones de pesos mensuales en concepto de subsidios. En total, 48 millones de pesos hasta marzo del año próximo. Cifra a la que deberán sumarse los fondos nacionales que fueron transferidos automáticamente; unos 13 millones mensuales.

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