La CGT apura debate por paritarias con pretensión de aumentos de 30%

Con el cierre de las discusiones salariales con los gremios docentes como telón de fondo, la conducción de la CGT oficial, que lidera Antonio Caló, decidió apurar el análisis interno respecto a su propio posicionamiento de cara al arranque de las paritarias en el sector privado, donde prevé que se impondrá una pauta de aumentos en torno al 30%.

Esa perspectiva es compartida por las diferentes expresiones que componen la primera línea de la central más afín a la Casa Rosada, que mañana se reunirá en la sede del sindicato de UPCN para definir, además, la estrategia destinada a retomar la agenda de reclamos sindicales, con el planteo por la rebaja de la carga salarial del impuesto a las Ganancias a la cabeza. Ese encuentro, según anticiparon fuentes de la entidad, será preparatorio de una próxima reunión del consejo directivo cegetista, que posiblemente se concrete la próxima semana.

"La intención es empezar a analizar el escenario de las paritarias sobre la base de la referencia que significaron los acuerdos firmados en educación, que este año constituyen un parámetro muy importante", indicó ayer a este diario un dirigente de la mesa chica cegetista. 

Otro importante gremialista coincidió con el pronóstico y aseguró que los incrementos salariales en las principales actividades del sector privado "van a estar cerca o algún punto por encima del 30%". "Esa es la referencia más firme, aunque está claro que cada gremio tiene autonomía para negociar las condiciones que más le convenga", subrayó un dirigente que ya se prepara para iniciar a mitad de este mes las discusiones salariales en su actividad.

La argumentación cegetista en favor de ese parámetro no solo se vincula estrechamente con el resultado de las paritarias de docentes y estatales en las provincias, que en su gran mayoría cerraron subas superiores al 30%, sino también en la pretensión sindical de que el nuevo aumento compense por lo menos en parte el deterioro de los sueldos reales acumulado en 2014 (los gremios calculan una pérdida de entre 5 y 10 puntos porcentuales) por efecto del incremento de precios y la falta de actualización de Ganancias. 

Las aspiraciones gremiales, sin embargo, distan bastante de las pretensiones del Gobierno, donde advierten de una desaceleración de la inflación en los últimos dos meses, un contexto que en su opinión favorecería un parámetro de recomposición salarial más cercano al 25%. En esa línea, incluso, podría ser clave para forzar una revisión a la baja de los pedidos sindicales una eventual definición de Cristina respecto al reclamo por la reformulación de Ganancias. 

En las últimas semanas trascendieron innumerables versiones acerca de que el Ejecutivo preparaba una reducción del tributo y que la medida podría ser anunciada por la Presidenta en su discurso ante el Congreso, lo que finalmente no ocurrió. Ahora nuevas especulaciones sostienen que el anuncio deberá esperar unos meses más, aunque se efectivizaría antes de las PASO de agosto.

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