Arancibia está confiado en que habrá una solución en el conflicto de la salud

En la tradicional ceremonia de Semana Santa, señaló que tiene fe para que los problemas que afectan al sector se solucionen.
José María Arancibia, el arzobispo de Mendoza, tiene fe en que el conflicto entre los gremios del personal de Salud y el Gobierno se pueda solucionar y que no se produzca un nuevo paro en este sector, luego del fracaso de la audiencia paritaria del miércoles, que derivó en que los sindicatos convocaran a una nueva medida de fuerza, la que, de concretarse, sería la segunda en el año.

Arancibia encabezó el Lavatorio de Pies en la misa de la Cena del Señor, que este año se realizó en el hall de ingreso del Hospital Central, hasta donde se acercaron unas cien personas, entre pacientes, familiares y empleados del centro sanitario.

El arzobispo comentó que viene siguiendo desde hace varios años la problemática en la Salud y recordó haber aportado en otras ocasiones soluciones al diálogo entre los funcionarios responsables de las cuentas públicas y la representación gremial de los agentes sanitarios.

"Es una obligación de ambas partes, pensando en la gente, y comprendo los criterios. Tengo un deseo vivo de que haya una solución, de que se llegue a un acuerdo posible", sintetizó Arancibia con referencia a la necesidad de retomar el diálogo que conduzca a una salida para que no se afecte la prestación del servicio de salud.

Si bien el paro por 48 horas ya fue convocado por ATE y Ampros para el miércoles 11 y el jueves 12, se espera que una nueva oferta pueda ser presentada por el Gobierno antes de esta fecha, para que no se repita la imagen del martes, cuando los hospitales y los centros de salud estuvieron en su mayoría sin personal trabajando.

En la misa que ayer se celebró a las 20 en el Hospital Central, estuvieron sentados en primera fila doce pacientes con los que el arzobispo repitió la ceremonia de Jesús en la Última Cena, cuando les lavó los pies a los discípulos que lo acompañaron antes de su muerte.

"Estamos en este lugar como un signo de acercamiento al mundo del dolor de las personas que sufren", expresó Arancibia.

Luego, en el sermón, la máxima autoridad de la Iglesia católica en la provincia invitó a quienes seguían sus palabras a "tener la confianza puesta en Jesús. La fe es un don grande". También se preguntó: "¿Qué es la fe?". Monseñor respondió: "Es un encuentro con Jesús, es descubrirlo y alcanzar a ver los signos de él. Mi palabra para ustedes es que es bueno tener fe".

Entre los pacientes que fueron protagonistas del Lavado de Pies, el primero al que se arrimó Arancibia fue Hilario Trejo, un joven lasherino que vive en El Algarrobal y que está internado por segunda vez en el Hospital Central tras habérsele extirparan el año pasado un tumor en el cerebro.

"Nos invitaron a que estuviéramos en la misa y no dudé y bajé", dijo el muchacho de 28 años que tuvo que regresar hace 25 días al Central debido a un rechazo que genera su cuerpo a la prótesis que le han colocado.

Al ser consultado sobre si era la primera Pascua que iba a estar internado, Hilario lo confirmó con un gesto de resignación. Y comentó que siempre fue creyente pese a las circunstancias de su salud, ya que ha padecido dos intervenciones quirúrgicas en su cabeza durante el 2011.

"Soy soltero, no tengo hijos, sí una novia hace doce años. Espero salir de esto para casarme", contó.

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