“Con Aranguren no hay posibilidad de recuperar la soberanía energética”

“Con Aranguren no hay posibilidad de recuperar la soberanía energética”

El secretario general de Luz y Fuerza Mar del Plata, José Rigane, se manifestó sobre el nombramiento de Juan José Aranguren al frente del nuevo Ministerio de Energía y Minería en el Gabinete del electo presidente Mauricio Macri.

“La presencia de Aranguren en el Ministerio de Energía y Minería confirma el modelo energético existente. Es decir, confirma las privatizaciones y la extranjerización, por ende no hay posibilidades de desarrollar una política para recuperar la soberanía y mucho menos que ese patrimonio pase a manos del pueblo argentino. Con Aranguren no hay posibilidad de recuperar la soberanía energética de nuestro país” dijo el dirigente gremial.

José Rigane remarcó que “el actual gobierno deja muchas cosas muy mal encaminadas, sobre todo en materia de energía y no tuvo voluntad ni decisión política de desarrollar un modelo que fuera en búsqueda y la recuperación de la soberanía energética. Ahora se plantea una continuidad y profundización de lo que se hizo mal”.

Rigane, que también es Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de Argentina (FeTERA), expresó que “Aranguren armó un equipo con los mayores referentes de las empresas petroleras multinacionales. Si hoy en Argentina se sostiene el pago de un barril de petróleo a 77 dólares cuando en el plano internacional está entre 40 y 45 dólares, es clarísimo el fuerte subsidio que se les está regalando a las petroleras”. Además, agregó que “encima el subsidio se lo hace el pueblo argentino, porque está pagando el litro de combustible a un valor de un dólar o un poco más inclusive. Esto significa que los que están subsidiados son las grandes petroleras. Sin embargo, Aranguren habla de los otros subsidios. En realidad hace la política del tero, porque los grandes subsidiados en el país son las grandes petroleras”.

Rigane dijo que “con Aranguren no hay posibilidad de que nos acerquemos a la idea de que la energía es un bien social, que es un derecho humano, porque él habla de que hay que recuperar los marcos regulatorios pero con la idea de recuperar la competencia. Es lo mismo que decir que quiere más profundidad para las ganancias del mercado. Con Aranguren nos alejamos de la posibilidad de que la energía deje de contemplarse como una mercancía, como un commodity. Sabemos que no lo es. Aranguren le va a servir a los intereses de los grupos multinacionales una vez más”.

Sobre las perspectivas del futuro gobierno nacional en materia de soberanía, Rigane destacó que “en términos generales, que la política del gobierno que viene no es una política que se asiente en recuperar el papel del Estado, sino que como todas las críticas son que el Estado tiene déficit muy grande y por lo tanto aparece como el causante de muchos males, está claro que la intencionalidad no será precisamente ordenarlo en función de que cumpla el rol de controlar a las empresas multinacionales y tener planificación para toda la población, no sólo para los sectores económicos más poderosos”.

Por último, el Secretario Adjunto de la CTA Nacional remarcó cuál debería ser el rol de las organizaciones sindicales: “Muchas de ellas intentan reunirse con el futuro funcionario para ver si pueden imponerle algunas condiciones en función de algunas reivindicaciones. Pero mientras se trate solamente de eso, cualquier Ministro no va a tener problema de recibirlos y buscar soluciones comunes, porque saben que son cuestiones únicamente economicistas. El problema es para las Organizaciones Sindicales que entendemos a esta realidad como un ámbito que hay que transformarlo y eso no cualquier Ministro de Energía está dispuesto a sentarse a negociarlo. Ya hay noticias de que algunos sindicatos se sentaron a charlar para resolver cuestiones económicas, que no está mal, pero para nada afectan los intereses de los grupos multinacionales. El problema de las organizaciones, de los sectores populares, del movimiento obrero y del pueblo en general es entender que si el objetivo con el nuevo Gobierno es plantearle únicamente cuestiones de carácter economicistas, seguramente no haya problemas en términos generales. Pero difícilmente eso exista cuando el planteo tenga que ver con la modificación de las políticas energéticas a implementar”.

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