El armado electoral provocó divisiones y peleas en las dos CGT

El armado electoral provocó divisiones y peleas en las dos CGT
Caló cuestionó a Daer, que está con Massa; en el moyanismo rechazan la alianza con De Narváez
Antonio Caló, jefe de la CGT kirchnerista, le exigirá una pronta explicación a Héctor Daer después de su decisión de jugar políticamente con Sergio Massa. Ayer dio una señal del malestar que existe. "La CGT apoya la designación del compañero Oscar Romero, así como al resto de los candidatos del Frente para la Victoria", dijo a LA NACION el líder de los metalúrgicos. Fue seco y tajante. Sobre Daer, ni una palabra. Fue apenas el inicio de un conflicto que alterará el reparto de poder en la central.

En la vereda de enfrente, Hugo Moyano, jefe de la CGT opositora , evalúa activar un plan para contener a algunos de sus hombres que amenazan con abandonar la alianza que selló con Francisco de Narváez para encolumnarse detrás del intendente de Tigre. Cortocircuitos similares cruzan también a la CTA oficialista, que debió salir de urgencia a aclarar que respaldará en las urnas al kirchnerismo a pesar de que uno de sus referentes, Fabián Alessandrini, integra la nómina de candidatos del massismo.

Así es: el ajedrez político alteró el tablero gremial. El armado de las listas de las diferentes fuerzas provocó un cimbronazo interno en el sindicalismo. Y ya nada será lo mismo hasta que pasen los comicios. En las centrales obreras se anidan internas y hierven ánimos de desconfianza. Los cortocircuitos quedaron casi al desnudo al conocerse los nombres de los sindicalistas que competirán por un cargo legislativo.

"El Poder Ejecutivo no nos tuvo en cuenta para debatir ni tuvo en cuenta a la CGT como un actor protagonista", justificó Daer su giro hacia el massismo. Su argumento expresa el descontento de un amplio sector de la CGT oficialista. Él es miembro de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios), el bastión que le reclamó con mayor insistencia a Caló por una postura más combativa ante el Gobierno. Cada vez son más las voces internas que cuestionan el liderazgo del metalúrgico. Le achacan conductas erráticas, falta de logros y un alineamiento excesivo con la Casa Rosada.

LAS INTERNAS

La cúpula de la CGT oficialista se reunirá la semana próxima en alguna de sus sedes itinerantes. Apoyará solamente la candidatura del mecánico Romero [irá en el undécimo lugar del kirchnerismo]. Será el puntapié de una interna con el sector de "los Gordos", cuyos referentes, como Oscar Lescano y Armando Cavalieri, también inclinaron su simpatía hacia Massa. La designación de Romero responde más a un gesto del kirchnerismo hacia Ricardo Pignanelli que a Caló. Para el jefe de la UOM, otros nombres tenían la prioridad. Entre sus logros, Romero cuenta con la ofensiva judicial que volteó el confederal de la CGT de Moyano, en 2012.

Así como sucede con Caló, el jefe de los camioneros también padece los cortocircuitos internos. Su hijo Facundo rechazó involucrarse en la campaña electoral a la par de De Narváez. El líder de la Juventud Sindical intentó hasta último momento un acercamiento con Massa o con Daniel Scioli. No hubo caso. En la misma línea que Facundo se mantuvo Juan Carlos Schmid, otro incondicional. Del círculo íntimo, Omar Plaini fue uno de los que cedieron al pedido de Moyano. El líder de los canillitas aceptó secundar a De Narváez en la lista de aspirantes al Congreso con la intención de revalidar su banca de diputado nacional. Pero su decisión derivó en críticas dentro de su propio gremio, cuya cúpula, hace unas semanas, hizo público su apoyo al kirchnerismo mediante una solicitada en los diarios. También Gerónimo Venegas tomó distancia. Es más, el ruralista competirá en las urnas con Plaini.

Entre las dos CGT, más poderosa, se abre paso la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo. Fiel a su estilo, el gastronómico puso los huevos en dos canastas: compite él mismo en Catamarca y apoya con tropa propia tanto a Massa como al cordobés José Manuel de la Sota.

En las dos CTA no son ajenos a las internas. En el bastión kirchnerista se distanciaron del massista Alessandrini. Mientras que en el sector opositor observan ahora con alivio que Pablo Micheli no haya aceptado la candidatura por el FAP.

EL MAPA SINDICAL EN LAS URNAS

Antonio Caló

Jefe de la CGT oficialista

Su central aporta candidatos en las listas kirchneristas y massistas. Se acentúa la interna con el sector de "los Gordos", que apoyan al intendente de Tigre

Hugo Moyano

Jefe de la CGT opositora

Selló una alianza con De Narváez, pero no logró el apoyo unánime de la CGT. Su hijo Facundo puso reparos al acuerdo y Venegas jugará por su cuenta

Luis Barrionuevo

Jefe de la CGT azul y blanca

Será candidato en Catamarca. Tiene hombres en las listas de Massa e impulsa al cordobés José Manuel de la Sota rumbo a 2015

Pablo Micheli

Jefe de la CTA opositora

No aceptó una candidatura en las listas del FAP. Mantiene afinidad con el diputado Víctor De Gennaro

Hugo Yasky

Jefe de la CTA oficialista

Tuvo que salir a aclarar que su central apoyará al kirchnerismo a pesar de que un dirigente suyo será candidato por el massismo

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