La UTA asegura que "se están rompiendo entre 10 y 15 colectivos por día"

La UTA asegura que

El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Manuel Cornejo, reconoció ayer los problemas con las frecuencias del transporte urbano de pasajeros.

Tras los cruces entre el municipio y el presidente del Concejo, Miguel Zamarini, por los tiempos reales de las demoras que padecen los usuarios de ómnibus de la ciudad, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Manuel Cornejo, reconoció ayer los problemas con las frecuencias del transporte urbano de pasajeros. "Hay pocas unidades", argumentó el referente de los choferes, que de inmediato advirtió sobre otro detonante clave del déficit de la prestación: "Estamos cada vez peor por la falta de mantenimiento, en especial en (la única concesionaria privada) Rosario Bus. Se nos quedan coches a lo loco. Veníamos hablando de cuatro o cinco por día, pero ahora son entre diez y quince".

Días atrás Zamarini volvió a la carga contra las frecuencias del transporte urbano y reclamó un "sinceramiento" respecto de los tiempos reales de demora ya que, según los resultados "alarmantes" de las más de 350 quejas que recibió en sólo una semana, el promedio de quejas de los que esperan el colectivo en las paradas en horario diurno supera "largamente" los 30 minutos.

En el Palacio de los Leones replicaron con que la frecuencia promedio es de 10 a 20 minutos entre coches de una línea. Y aclararon que no es un único valor porque varían horarios y líneas. Cornejo, por su parte, fue prudente y procuró desmarcarse de todo trasfondo político del debate abierto ("No me quiero pelear con funcionarios ni concejales", dijo). Aunque enfatizó que "el problema de las frecuencias es real y lo tienen que ajustar".

"Es verdad que los pasajeros tienen que esperar 15 ó 20 minutos en las paradas, aunque depende del horario. No ocurre durante todo el día", explicó a La Capital el gremialista.

Si bien reconoció que en todas las empresas "hay pocas unidades", Cornejo alertó sobre una problemática que abona las dilaciones que vienen padeciendo los usuarios de colectivos: "Estamos cada vez peor por la falta de mantenimiento, en especial en Rosario Bus. Se nos quedan coches a lo loco. Veníamos hablando de cuatro o cinco por día, pero ahora son entre diez y quince".

"Muchos compañeros no quieren salir a la calle en esas condiciones y la verdad es que, si yo fuera conductor, tampoco lo haría", admitió el dirigente acerca de la situación que se registra en la empresa en manos de Agustín Bermúdez.

Más unidades. Para Cornejo, si la administración de Mónica Fein pretende revertir a la brevedad los inconvenientes con las frecuencias "no queda otra alternativa que meter más unidades en las calles, porque con sólo dos coches que queden varados los pasajeros tienen que esperar al menos una hora". A lo largo de 2014 el gremialista denunció con insistencia la falta de mantenimiento de la única privada en pie dentro del sistema de transporte de pasajeros de la ciudad (que complementan las estatales Semtur y La Mixta). "Las actuales condiciones de las líneas de Rosario Bus nos ponen prácticamente en alerta. Encima, frente al menor problema, los pasajeros se la agarran con los choferes", aseguró.

Cornejo tampoco fue optimista sobre lo que le deparará 2015 al transporte de pasajeros rosarino. "La inflación, por un lado, no se detendrá. Además, hay que tener en cuenta que es un año electoral y la tarifa del servicio, supongo, quedará planchada. Entonces llegarán los problemas. Para colmo, habrá paritarias", avisó.

Se vienen las paritarias y UTA va por 35 por ciento de suba

Sobre la discusión salarial en puerta, un elemento de peso al momento de desgranar los costos de la prestación del servicio de colectivos, el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Manuel Cornejo, estimó: "Todavía no sabemos cuánto pediremos de aumento salarial, pero seguro que no menos del 35 por ciento".

Cornejo centró además la atención en la licitación del nuevo sistema de transporte urbano de pasajeros, una iniciativa del municipio que prevé un esquema de tres tipos de líneas (troncales, secundarias y barriales) entre las cuales podrán hacerse trasbordos y un boleto a abonar por tiempo de uso, independientemente de la cantidad de viajes.

La propia intendenta planteó en su momento que el objetivo es licitar el servicio durante este el año para adjudicarlo sobre fines del mismo, cuando expire la concesión del actual sistema.

"Con todos los problemas que enumeré (ver nota central), hay que ver quién concurre a la licitación. Por información que manejamos, Bermúdez (Agustín, titular de Rosario Bus) no tiene ganas de presentarse. Y, si lo hace, tal vez se desprenda de muchas líneas (actualmente tiene 17 que recorren la ciudad). Hablamos de unos 2 mil trabajadores, entre colectivos urbanos e interurbanos", concluyó.

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