Atilra Chivilcoy adhiere desde ayer del paro general en la industria lechera

Atilra Chivilcoy adhiere desde ayer del paro general en la industria lechera

Los trabajadores están acampando frente a las usinas lácteas. El gremio de la actividad respalda el reclamo de un grupo de tamberos que piden se vuelva atrás con la rebaja del precio de la leche.

El gremio que nuclea a los trabajadores de las empresas lácteas del país (Atilra) convocó a un paro total a partir de la medianoche de ayer y por tiempo indeterminado en apoyo al reclamo de tamberos agrupados en Apla, que reclaman por la rebaja del precio de la leche por parte de la industria.

La medida de fuerza regirá en todo el país y busca que la industria retrotraiga el precio del litro de leche pagado al tambero a los valores del mes de mayo.

En Chivilcoy, el gremio que lidera Jorge Manfrín, montó guardia frente a las plantas de SanCor en la Ruta Nacional Nº 5, en Canagro (El Gauchito) del parque industrial, en las plantas de Suipacha y San Sebastián de la firma La Silvia, en Conosur (ex Suipachense) de Suipacha y en la clasificadora de La Serenísima sobre la ruta provincial 41 de Mercedes.

En el caso de SanCor ayer no ingresó ningún camión de los habituales 35 a 40 unidades que diariamente llegan desde los tambos de Carlos Casares, Puán, América, 30 de Agosto y de las interplantas de La Carlota, Chiarlone, Sunchales. Llegando diariamente a nuestra ciudad 620.000 litros de leche que ayer tuvo actividad nula.

Lo mismo ocurrió en el resto de los lugares de trabajo, donde se monta guardia para evitar el ingreso de la materia prima, aunque aclarando que "Estamos aquí adhiriendo al reclamo de los tamberos a los que le han bajado el precio por litro de leche, y lógicamente en el cuidado de la materia prima de nuestra fuente de trabajo, que es la leche".

Punto de tensión

El conflicto se tensó hace dos días cuando la empresa Saputo, con planta en Rafaela, decidió dejar de recoger la leche en tambos y cooperativas debido a que la planta se encontraba bloqueada por un grupo de productores nucleados en Apla y respaldados por el gremio Atilra. Luego los manifestantes también bloquearon los ingresos de la firma Williner en Bella Italia. Ambas medidas buscaban torcer la decisión de la industria de rebajar el precio que le pagaba al tambero por su materia prima.

  En ese marco, el Centro de Industria Lechera (CIL), que nuclea a las grandes industrias de la actividad, señaló que no daría marcha atrás con la rebaja de los precios argumentando que era imposible por la crisis de rentabilidad que atraviesa el sector.

Nacionalización del conflicto

El conflicto llegó a tal punto de tensión que ayer Atilra lanzó un paro de actividades en todas las industrias del país, en medio de la inacción oficial tanto de los gobiernos nacional como provincial que no intervinieron activamente para solucionar la situación, o al menos para evitar que llegue a este punto crítico.

 "Consideramos al productor tambero como el eslabón esencial de una actividad, como la lechera, que genera riqueza y se constituye por mérito propio en sostén fundamental de una gran parte de las economías regionales”, arrancó ayer Atilra en el comunicado en el cual anuncia el paro. "Por eso, cualquier acción, deliberada o no, que tienda a aniquilarlos, es considerada por nuestra organización contraria al interés general de la actividad, poniendo en riesgo también nada más ni nada menos, que las propias fuentes de trabajo de los compañeros lecheros de todo el país”, agregó.

También acusó a la empresa Saputo de aplicar "una clara política de dumping” al provocar "desabastecimiento de quesos cuando los precios internacionales eran superiores a los domésticos” en referencia a la actitud de la compañía de comercializar la segunda marca (Ricrem) a bajos precios afectando a empresas medianas de capital nacional y vendiendo su marca La Paulina "a precios tremendamente superiores a los de los volúmenes adicionales que obligaban en ese momento a vender con la relanzada marca Ricrem”.

  Para completar al enrarecido clima que atraviesa este conflicto tanto los tamberos como los dirigentes de las principales entidades del sector agropecuario repudiaron la protesta organizada por Apla y Atilra, advirtiendo que las empresas afectadas por el bloqueo dejaron de retirar la producción y eso llevó a que varios camiones cisterna tiraran la leche que no podía ser almacenada por más tiempo.

Un problema que afecta a toda la cuenca productiva

El director de Producción Láctea del Ministerio de Asuntos Agrarios de Buenos Aires, Marcelo Lioi, señaló ayer que el conflicto lechero "no es exclusivamente santafesino”. El funcionario, quien ayer estuvo en Rosario junto al precandidato del oficialismo Daniel Scioli, señaló que "este tema se inicia en Santa Fe pero es la resultante de una problemática internacional de baja de precios internacionales del commodity que es la leche en polvo que ha empezado a impactar en el mercado local”.

Según indicó Lioi "Santa Fe fue el inicio del conflicto y varias de las cosas relacionadas al diálogo con la Mesa Lechera ya la venimos haciendo en la provincia de Buenos Aires y también se ha trabajado en forma conjunta con Santa Fe y Córdoba que son las tres provincias productoras de la Argentina”. Para el funcionario "esto recién empieza y va a ir in crescendo”. A su criterio, "no nos podemos permitir dejar de generar los espacios de diálogo para no haya que tirar millones de litros de leche”.

 "Hay que sentarse a dialogar porque de aquí a dos meses vamos a estar mucho peor”, indicó Lioi y recordó que "es una realidad que el gobierno nacional ya está planteando un aporte de 30 centavos por litro, con lo cual tenemos un tiempo para dialogar con este aporte a producciones menores a los 2.900 litros y tenemos que lograr que no se tire un litro de leche porque el mundo la necesita”.

Comentá la nota