La Bancaria denuncia que el "D2" los persigue

Sigue la pelea gremial por la explotación del Club Caja Popular de Ahorros.

En medio de la puja por la conducción y el gerenciamiento del Club Caja Popular de Ahorros, el secretario general de la Asociación Bancaria, Eduardo Bourlé, denunció ayer ante LA GACETA que el Departamento de Inteligencia Criminal de la Policía -conocido popularmente como el "D2"- sigue "de cerca" a los integrantes de la comisión directiva "con acciones intimidatorias".

Luego del intento oficialista de expropiar el club -el legislador Guillermo Gassenbauer había presentado un proyecto para tal fin- el gerenciamiento de la institución quedó en manos de Bourlé, quien hace más de una semana fue ungido presidente del club. La polémica volvió a instalarse durante las últimas horas, cuando La Bancaria le exigió al actual encargado de la cantina del club, Ramón Ybarra, que desaloje las instalaciones. Según Bourlé, Ybarra no posee ningún vínculo contractual con el club. En la edición de ayer, el comerciante reconoció que había rubricado un acuerdo "de palabra" con el ex interventor de la entidad, Federico Rodríguez Herrera, para poder desarrollar la actividad gastronómica.

En este contexto, Bourlé denunció que el sábado, personal del "D2" se apersonó al club luego de una denuncia por intimidaciones que realizó Ybarra.

"A raíz de haber tocado intereses y negocios de personas vinculadas al Poder Ejecutivo provincial, con una celeridad inusitada y en menos de dos horas, se realizaron en el club medidas policiales en las que intervino el D2, con la irrupción de personal de civil, que venían en camionetas sin patentes y tomando fotos y haciendo actuaciones que son incompatibles con un Estado de Derecho", denunció el dirigente bancario. "Por todo esto, presentamos un Habeas Corpus en la Justicia para resguardar nuestra integridad física", agregó.

Bourlé acusó a "los hijos del poder" de tener intereses directos en el manejo de la institución. "El Club Caja Popular se inscribe en un campo de disputas de hijos del poder e intereses económicos y políticos: quien dio lugar a la intervención fue Marcos Jiménez Montilla, hijo de un camarista federal. Quien presentó el proyecto para su expropiación es un legislador, hijo del ministro Jorge Gassenbauer, y quien organizaba fiestas y eventos en el club, y poseía una oficina propia y cerrada con llave en la sede de Bolívar 1.367, es uno de los hijos del propio gobernador José Alperovich", cuestionó el titular del gremio "La Bancaria".

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