La Bancaria recordó y condenó el primer Golpe Cívico-Militar de 1930

La Asociación Banacaria (AB) condenó “el primer golpe de Estado cívico-militar, el 6 de septiembre de 1930, protagonizado fundamentalmente por el Ejército, en el marco de una conspiración promovida por poderosos intereses empresarios en la que participó gran parte de la “clase política”, en contra del gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen (UCR), primer Presidente Nacional y Popular electo en 1916 en nuestro país, por el voto universal, secreto y obligatorio  masculino”. 

El comunicado firmado por Sergio Palazzo y Eduardo Berrozpe, secretarios general y de prensa, respectivamente, planteó que “Yigoyen había alcanzado la presidencia de la nación por segunda vez en 1928. La dictadura que lo reemplazó inauguró la denominada Década Infame, en la que el pueblo trabajador fue hambreado y los gobiernos impuestos mediante escandalosos fraudes electorales”.

Remarcó que “el gobierno de Yrigoyen asumió la necesidad de que el Estado interviniera decisivamente en la promoción del desarrollo nacional; así lo hizo en sectores estratégicos como los ferrocarriles, la aviación, y fundamentalmente el petróleo, con la creación de YPF.

Precisamente en su decisión de promover la nacionalización de ese recurso estratégico, encontramos uno de los aberrantes desencadenantes de ese golpe; la revista estadounidense Fortune, reseñaba en marzo de 1931: “La última revolución derrocó a Yrigoyen, un cruzado fanático contra todo lo yanqui, incluyendo las compañías de petróleo. Fue él quien hizo intervenir al gobierno en la venta de nafta y quien, al rebajar los precios y manipular las ventas, capturó el 22 por ciento de todas las ventas. Su derrocamiento fortalece la posición de la Standard Oil en la Argentina”.

Asimismo, subrayó: “Es más, poco tiempo  antes del golpe,  el  17 de febrero de 1930, se había logrado una baja sustantiva en los precios de los combustibles, gracias a la acción realizada por la YPF estatal dirigida por el General Enrique Mosconi en contra de los trusts (Standard Oil y Royal Dutch Shell), alcanzando así YPF una participación en el orden del 30% del mercado (cuando hacía 8 años su participación en el mismo era ínfima)”.

La Bancaria añadió: “Respecto del mismo Raúl Scalabrini Ortiz dice en su libro “Política Británica en el Río de la Plata” que “el 6 de septiembre de 1930, Irigoyen fue derrocado por una revolución. Todos supimos, quizá demasiado rápido, que esa revolución fue animada por los intereses de la Standard Oil”. Y destacó: “El golpe fue precedido por una virulenta campaña de difamación contra el Presidente de la Nación, en la que participaron, lamentablemente, sectores de casi todos los partidos políticos, incluido el gobernante y fue orquestada por los principales diarios de la época”.

En este aniversario, y en el año del centenario de la primera elección sin fraude en nuestro país, la Asociación Bancaria  reivindica la necesidad de promover activamente la memoria sobre esos sucesos, indudablemente criminales, que atrasaron a nuestro país, repudiándolos y reiterando su compromiso con la Democracia real.

Comentá la nota