Los bancarios celebraron el efecto del paro y un fallo en contra de los despidos

Calcularon la adhesión a la huelga en 90%; la Justicia ordenó reincorporar a los cesanteados en Tucumán

La Asociación Bancaria terminó la jornada de ayer con satisfacción por partida doble: por un lado, el paro nacional que llevó adelante tuvo alto acatamiento en todo el país, y por el otro, se conoció un fallo judicial que le dio la razón en el prolongado conflicto por el despido de 36 trabajadores, uno de los motivos que desembocaron en la convocatoria de la huelga.

Por la medida de fuerza se suspendió la actividad en bancos públicos y privados durante todo el horario de atención al público, que varía de acuerdo con la provincia. Según calcularon en el sindicato, la adhesión al paro rondó el 90%.

Además, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó a la Caja Popular de Ahorros de Tucumán que reponga a los 36 trabajadores despedidos de esa entidad, que depende de la provincia gobernada por José Alperovich. Como medida adicional, dispuso una multa de 30.000 pesos por cada día que el gobierno provincial demore el cumplimiento de la sentencia.

El fallo de la Sala VI del tribunal, que se conoció ayer, revocó un fallo en primera instancia por el que se había rechazado una medida cautelar presentada por la Asociación Bancaria para pedir la reincorporación de los cesanteados.

Los jueces Juan Carlos Fernández Madrid y Luis Raffaghelli describieron los despidos, que se dieron por goteo desde enero del año pasado hasta sumar 36, como "discriminatorios por motivos sindicales". Para los magistrados, se decidieron "sin invocar razón alguna" y tras la participación de los afectados en un reclamo gremial.

"El despido de un trabajador por su acción sindical constituye un claro signo de impedimento u obstáculo en el ejercicio regular de los derechos de la libertad sindical que la ley garantiza", dice uno de los párrafos del fallo de seis carillas al que accedió LA NACION.

El secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo, celebró la decisión de la Cámara. "Es un fallo contundente, defiende la militancia sindical y ordena la inmediata incorporación [de los despedidos]. Es un triunfo del sindicato", aseguró en diálogo con este diario.

El otro reclamo que disparó el paro de ayer fue la falta de actualización del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, una decisión que depende exclusivamente de la lapicera de Cristina Kirchner.

El piso del gravamen fue modificado por última vez en agosto del año pasado, cuando el Gobierno lo fijó en 15.000 pesos brutos.

Desde principios de año, a partir de la brusca devaluación del peso y la inflación, los gremios empezaron a expresar preocupación por la pérdida de poder adquisitivo del salario. El malestar se intensificó a partir de las subas salariales acordadas en paritarias que ampliaron el universo de trabajadores que, subas mediante, quedaron alcanzados por Ganancias.

Ayer, Palazzo reiteró el cálculo que hacen en La Asociación Bancaria, según el que la falta de ajuste en el mínimo no imponible deriva en descuentos de entre 4000 y 5000 pesos para el 95% de los afiliados al gremio y resta entre 4 y 6 puntos al incremento salarial de 30% acordado en mayo pasado.

Palazzo advirtió que, si la Casa Rosada no anuncia una actualización del impuesto "en el corto plazo", su gremio va a pedir la reapertura de la paritaria. "Si no reacciona el Gobierno, van a tener que hacerse cargo los bancos de la plata que estamos perdiendo mes a mes", avisó el jefe gremial.

Aunque son poco optimistas, las cinco centrales obreras esperan novedades sobre Ganancias que les permitan descomprimir la irritación que se multiplica en las bases para después del Mundial..

Comentá la nota