Los bancarios nacionalizaron su disputa con Alperovich por 36 despidos en Tucumán

Protestaron en solidaridad con empleados de la Caja Popular; debió intervenir Tomada
La Asociación Bancaria, el sindicato que reúne a los trabajadores de los bancos, realizó ayer un paro nacional de actividades durante tres horas y una movilización de protesta en el centro porteño en rechazo al despido de 36 empleados de la Caja Popular de Ahorros de Tucumán, un organismo público que depende del gobierno provincial.

La medida de fuerza se extendió por todo el país con tareas parciales, aunque en Tucumán, sede del conflicto, la huelga fue total, por 24 horas. La Bancaria, como se conoce al gremio, reclama la reincorporación de los trabajadores despedidos por el interventor de la Caja Popular de Ahorros tucumana, Armando Cortalezzi, un funcionario que responde directamente al gobernador de la provincia, José Alperovich.

"Quisiéramos que Alperovich y su esposa [Beatriz Rojkés, vicepresidenta del Senado] comprendan que en nuestro país, en estos 30 años de democracia, no se pueden violar los derechos humanos como los están violando", dijo el secretario de Prensa de La Bancaria, Eduardo Berrozpe. Y advirtió: "Si no se retrotraen los despidos habrá una movilización al Congreso en repudio a esta actitud antidemocrática". Esta marcha ya tiene una fecha prevista: el 28 del actual.

El Ministerio de Trabajo, a cargo de Carlos Tomada, había convocado la semana pasada a las partes en conflicto. Y según el gremio, había intimado a Alperovich para que reincorpore a los despedidos. Pero no hubo caso.

"Se había dictado la conciliación obligatoria y se ordenó la reincorporación de los despedidos, por eso decidimos un paro", dijo Berrozpe.

Cortalezzi, el interventor de la Caja Popular tucumana, desafió a los gremialistas y abrió ayer las puertas del organismo, como si se tratara de una jornada normal en la provincia. Sin embargo, de acuerdo al gremio, hubo un alto acatamiento al paro y en las calles hubo movilizaciones en contra de Cortalezzi y de Alperovich.

"Hubo un 85 por ciento de acatamiento en todo el país en solidaridad a los colegas tucumanos. Pero la bronca y la indignación sigue porque no se reincorporó a los 36 despedidos, pese al pedido del Ministerio de Trabajo", dijo a LA NACION Sergio Palazzo, el líder de La Bancaria.

"Los despedidos están vinculados con un largo proceso. Alperovich decidió descapitalizar la Caja Popular de Ahorros y destinar gran parte de su capital a financiar el déficit provincial. Esto abre lugar a procesos de privatización", señaló Berrozpe. Y apuntó al gobernador: "Tenemos serios indicios de que ésto es lo que pretende Alperovich. Esto fue resistido por los trabajadores y Alperovich empezó a contestar con medidas represivas".

"Este paro político ha perjudicado a todos los tucumanos", dijo Cortalezzi en diálogo con la radio local LV12. Y agregó: "El Banco Nación y otros bancos privados, pero sobre todo la Caja Popular de Ahorros, son entidades que pagan planes, que pagan a jubilados, a la línea de sociedad más vulnerable y teniendo en cuenta que el lunes es feriado esto [la medida de fuerza] raya la maldad".

Alperovich no estuvo en la provincia durante el paro de los bancarios. El gobernador viajó ayer a Israel junto con su esposa e hijos. Estará de licencia hasta el 26 del actual, según informó el gobierno provincial.

La Caja Popular de Ahorros de Tucumán es un organismo público, que tiene sucursales en otras provincias como Salta, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Por esa razón, se nacionalizó la protesta..

Comentá la nota