Bancarios también salta el cepo oficial y apuesta a cerrar aumento superior a 30%

El sindicato que lidera Palazzo amenaza con nuevas medidas de fuerza si no destraba la negociación. Discuten esquema de aumento porcentual más sumas adicionales

Con el firme desafío de perforar el tope salarial oficial del 27% y cerrar un incremento más cercano al 36% obtenido por los aceiteros, el gremio bancario profundizó ayer las negociaciones con funcionarios de la primera línea del Gobierno, en la expectativa de definir hoy un entendimiento en la paritaria de la actividad. La amenaza del sindicato que lidera Sergio Palazzo de disponer nuevas medidas de fuerza tras la huelga de 48 horas de la semana pasada, con la posibilidad adicional de sumarse al paro general del martes 9 convocado por el sindicalismo opositor, determinó –a su vez– al Ejecutivo a acelerar las conversaciones para evitar que el sector concrete esa advertencia.

Formalmente el gremio solo informó ayer la realización de una nueva reunión con los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Trabajo, Carlos Tomada, para "acercar posiciones" y se manifestó optimista respecto a la alternativa de sellar hoy un acuerdo paritario. "Mañana (por hoy) las autoridades concretarán una nueva opción para alcanzar un acuerdo salarial satisfactorio", indicó el comunicado difundido por la cúpula de la Asociación Bancaria.

En concreto, el sindicato aludió de esa forma a la dura discusión que mantiene con el Gobierno respecto al esquema que se implementaría para definir el aumento salarial en la actividad. Luego que la AB expresó su total rechazo a aceptar el techo del 27% que Kicillof logró imponer en las paritarias de cinco gremios afines a la Casa Rosada, el ministro propuso a Palazzo avanzar con un mecanismo alternativo que fijara una suba nominal en línea con el tope oficial y un incremento adicional bajo la modalidad de reparto de utilidades empresarias. La combinación terminaría definiendo un aumento varios puntos por encima de 30%.

Según fuentes de la negociación, inicialmente se barajó la posibilidad de una suma no remunerativa mensual y de monto variable (que arrancaría en un piso de $ 700), determinada en base a la rentabilidad establecida en los últimos balances presentados por las entidades financieras. En las últimas horas, trascendió que ese suplemento podría trepar a $ 1000 (lo que llevaría el incremento total al 36% sobre el actual piso salarial) y que el sindicato tenía discrepancias con la idea de que fuera incluido en el convenio mediante la figura de reparto de utilidades.

La resistencia del gremio bancario a aceptar el tope salarial pretendido por el Ejecutivo se fortaleció a partir del acuerdo paritario de los aceiteros, que firmaron una suba nominal del 27,8% más la actualización de adicionales de convenio que llevaron el incremento total en ese sector al 36%. También el sindicato de Camioneros de Hugo Moyano toma como referencia ese entendimiento y el jueves paralizará sus actividades en reclamo de una recomposición salarial del 35%, planteo que ya elevó a las autoridades de la Fe deración Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac).

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