El Barrio Obrero vuelve a la carga por la expropiación

El Barrio Obrero vuelve a la carga por la expropiación

Le pedirán a Tortoriello que regularice las tierras del sector A.

En las tomas Barrio Obrero A y B se están planteando alternativas de solución diferentes para la propiedad de las tierras y la ansiada urbanización.Con dos reuniones de alto nivel, se espera poder encausar definitivamente el destino de dos de las principales tomas de la ciudad, los denominados Barrio Obrero A y B. En el primer caso, está programado un encuentro para hoy entre ocupantes y el intendente Aníbal Tortoriello. En el segundo, está pautado para mañana un evento similar entre los residentes del asentamiento y los propietarios, también con presencia del jefe comunal cipoleño.

Las conversaciones en marcha se encuadran dentro de la política de diálogo y consenso impulsada por el actual Ejecutivo comunal para la solución de los problemas de las ocupaciones.

Hoy al mediodía, una delegación del Obrero A le planteará a Tortoriello la necesidad de avanzar en la expropiación como única alternativa válida, habida cuenta de que los habitantes consideran que Carlos Romero no es el propietario efectivo de la extensión ocupada. Al contrario, lo ven ya como un obstáculo para la regularización definitiva del lugar.

Los ocupantes se presentarán con el proyecto expropiador que impulsaron en la Legislatura de Río Negro y buscarán comprometer a Tortoriello al estudio de la propuesta y para que gestione ante el Concejo Deliberante y los legisladores provinciales la necesidad de avanzar en la drástica medida.

En la toma, sus residentes están dispuestos a colaborar con el pago de la indemnización que resulte necesaria, pero esperan que el Estado asuma sus responsabilidades en materia de tierra y viviendas.

En tanto, para mañana por la tarde está pautado un encuentro por la situación del Obrero B. Será también en la sede central de la Municipalidad, aunque en este caso se espera que el jefe comunal no tenga problemas de agenda, ya que, en ese caso, se podría diferir todo para una fecha futura.

Tanto la representación de los propietarios como la de los ocupantes buscarán ponerse de acuerdo en un precio definitivo para las tierras, en lo que existen grandes diferencias.

Pujas distintasEntre la discusión y la vía drástica

En relación con las tasaciones presentadas tiempo atrás por las tierras del barrio Obrero B hay enormes distancias entre las pretensiones de las partes. Así, mientras que los propietarios aspiran a una cifra que ronda los 100.000 pesos por lote, los ocupantes no están dispuestos a abonar más de 18.000-20.000 pesos. Por ello, la disputa se anticipa ardua pero se hará el intento. En cuanto a la expropiación del Obrero A, todo indica que será un largo camino y resulta difícil que Aníbal Tortoriello apoye de buenas a primeras.

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