Los Bomberos no prestaron servicio

En una reunión mantenida el viernes por la noche en el Cuartel, entre miembros de la Comisión Directiva y el Cuerpo Activo se decidió por unanimidad no prestar el servicio. Los servidores públicos consideraron “ofensivo” el trato de la Comisión del Carnaval.
Tras dos semanas de negociaciones entre los Bomberos, la Comisión del Caranaval y el municipio como mediador, en una reunión interna mantenida el viernes a las 21 en el cuartel, la institución decidió retirarse de sus pretensiones de atender la seguridad del Corsódromo. Para aclarar los por qué de su decisión la Comisión Directiva de Bomberos Voluntarios prepara una conferencia o comunicado de prensa para la semana que viene. EL ARGENTINO pudo saber en exclusiva que la decisión fue tomada tras declaraciones en medios electrónicos y gráficos locales, “ofensivas” por parte de algunos miembros de la Comisión del Carnaval, luego de no haber podido cerrar el acuerdo del monto de la prestación del servicio antes de de que comenzara la edición 2012. En la primera rueda de negociaciones, los Bomberos ofrecieron una dotación de 15 personas con tres autobombas, para ser apostado en la previa, otra unidad en la playa de estacionamiento del edificio de la Estación que es el punto central de los 500 metros de longitud del predio y una tercera unidad al finalizar el espectáculo. Otra dotación se quedaría en “alerta amarilla” en el cuartel para apoyar a sus camaradas del Corsódromo en caso de ser requerido. Además se brindaba un acompañamiento de efectivos con matafuegos al lado de los grupos electrógenos que alimenta la luminaria de cada una de las carrozas, mientras dura su puesta en escena. A su vez el Cuartel cuenta con efectivos entrenados para el empleo de escaleras de rápido despliegue y fácil maniobrabilidad dentro de la pista, para retirar a participantes en peligro que vayan en las carrozas a varios metros de altura de la cinta asfáltica. No obstante, el gran valor del servicio que año tras año prestaban los Bomberos al espectáculo era su invaluable experiencia en el manejo de seguridad del espectáculo, de hecho en 1997 cuando el Corsódromo comenzó a operar, fue un bombero voluntario del cuerpo activo local quien estuvo a cargo del diseño de seguridad del predio. Por todo este servicio los Bomberos pretendían cobrar 60 mil pesos por las diez noches del espectáculo, los dirigentes carnavaleros pidieron una rebaja y la tarifa se fue a 55 mil pesos a razón de 5.500 pesos por edición. El dinero recaudado por la institución se destinaba todos los años a cubrir los costos de los gastos operativos del Cuartel y un porcentaje se distribuida entre los integrantes de la dotación de bomberos como pago de honorarios por sus servicios. En las primeras instancias de negociaciones, la Comisión del Carnaval dijo que solo estaban dispuestos a pagar 5 mil pesos, pero los Bomberos no aceptaron y como resultado el 7 de enero, el espectáculo se inauguró con un Corsódromo a pleno pero sin la necesaria presencia de los servidores públicos. Para bajarle el tono a la disputa, el viernes 13 de enero el viceintendente Carlos Caballier, a cargo provisionalmente del Ejecutivo y el jefe de Gabinete y Gobierno, Germán Grane, entendieron la importancia de que estuvieran los Bomberos locales en el Corsódromo e intentaron mediar en el conflicto. El Municipio entonces decidió pagar los 500 pesos restantes por noche para poder arrimarse a la tarifa que pedía el cuartel y finalmente hubo acuerdo. Al llegar con las autobombas para cumplir el servicio en la noche del 14 de enero, el jefe del Cuerpo Activo, Eduardo Carles, se encontró con la presencia de los Bomberos de la Brigada de Zapadores de Paraná, pertenecientes a la Policía de Entre Ríos. Al exigirle una explicación a un miembro de la Comisión del Carnaval, este le dijo: "Ustedes no tienen nada que hacer aquí, si quieren quedarse van a tener que hacerlo afuera” y Carles con su dotación no pudo ingresar. Los Bomberos nunca recibieron una respuesta de la Comisión del Carnaval en la que se prescindía de sus servicios para la segunda noche del espectáculo. El lunes 16 de enero EL ARGENTINO informó que el servicio de seguridad contra incendios había sido cubierto por la Brigada de Zapadores de los Bomberos de Paraná, que fueron contratados por 3.500 pesos por noche. Esto significa movilizar a los efectivos casi 600 kilómetros (entre ida y vuelta) todas las semanas para cubrir la seguridad del espectáculo, además de tener que garantizarle la comida y el hospedaje. El viernes pasado al mediodía el intendente, Juan José Bahillo, intentó que las partes llegaran a un acuerdo, pero la Comisión del Carnaval nunca tuvo en cuenta a los Bomberos en las últimas instancias de negociación. Desde la Comisión Directiva de los Bomberos destacan la buena predisposición del Municipio y repudian la actitud de la Comisión del Carnaval considerada una ofensa para el Cuerpo Activo y los cuatro mil socios que todos los meses hacen su aporte económico para el mantenimiento de la entidad. (El argentino)

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