Buscan que el Gobierno frene el creciente conflicto por la basura

Ayer, las partes en pugna no arribaron a un acuerdo ante la Secretaría de Trabajo. El gremio de Camioneros realiza asambleas de tres horas a modo de protesta por el accidente que sufrió un trabajador. Piden que se dicte la conciliación obligatoria.

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Por estas horas, sólo la intervención del Gobierno provincial podría frenar el creciente conflicto entre el gremio de Camioneros y los responsables de la empresa recolectora de residuos Transportes 9 de Julio. Ayer a las 11, las partes en pugna mantuvieron una reunión pero no lograron arribar a un acuerdo. Mientras tanto, el sindicato mantiene la realización de asambleas de tres horas por turno y la basura se sigue acumulando en las calles de la ciudad.

El accidente sufrido por un trabajador de la empresa el 30 de diciembre originó el malestar en el sindicato conducido por Pedro Mamaní. El dirigente denunció que un supervisor de la firma no había atendido adecuadamente al empleado que había sufrido un corte en la mano. A este reclamo se sumó el pedido de los trabajadores incluir el pago del ítem comida a los empleados con licencia por enfermedad.

Como medida de fuerza, el gremio decidió realizar asambleas de tres horas en todos los turnos. Esta modalidad de reclamo continuó ayer desde las 6 de la mañana y se extendió durante toda la jornada.

A las 11, las partes mantuvieron un encuentro en la Secretaría de Trabajo pero no lograron ponerse de acuerdo. El miércoles, el sindicato les entregó un petitorio a los responsables de la empresa Transportes 9 de Julio por el que le exigieron que sancione al supervisor denunciado. "Queremos pararle la mano a esta persona porque persigue a los trabajadores", había manifestado Mamaní. En el pedido gremial, los trabajadores también exigieron que la empresa cumpla con el pago del ítem comida a los trabajadores con licencia por enfermedad. "Desde 2005, a través de una ordenanza, se dispuso que se nos debe abonar la comida también a los trabajadores que se encuentren en un período de enfermedad. A principios de 2011 logramos que la empresa lo empiece a abonar pero sólo cumplió con algunos trabajadores. Y en algunos casos, a los que les pagaron, luego les descontaron el importe", explicó el sindicalista. En el encuentro de ayer, la empresa no había accedido al pedido de que se sancione al supervisor. Y luego de más de dos horas de discusión, la reunión entre las partes fracasó. "Ellos imponen condiciones de muy difícil cumplimiento. Nos exigen que removamos al supervisor. No podemos hacer eso porque esta persona también es un empleado de la empresa que cumple órdenes", opinó ayer el gerente de Transportes 9 de Julio, Ricardo Otrino. "Nosotros solicitamos por escrito que se dicte la conciliación obligatoria porque el reclamo está perjudicando la prestación del servicio", se quejó el empresario.

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