La CGT buscará un perfil más crítico hacia el Gobierno tras sellar su unidad

La CGT buscará un perfil más crítico hacia el Gobierno tras sellar su unidad

Los gremios preparan un documento con reclamos al Ejecutivo que difundirán en el plenario del 4 de agosto. Inquietud por el efecto de los aumentos de precios y tarifas

La preocupación por el escenario socio-laboral aceleró los tiempos de definiciones en el sindicalismo peronista, embarcado de lleno en la foto oficial de su reunificación en una sola CGT el próximo 22 de agosto. Esa fecha será también la del debut de la estrategia política que la central obrera ya comenzó a trazarse como prioridad en su futuro vínculo con la administración de Mauricio Macri: la perspectiva de asumir un perfil de confrontación directa con el poder asoma inevitable.

Esa definición se alimenta de una inquietud creciente que recorre al conjunto de organizaciones gremiales y tiene en el estancamiento en la creación de empleo y el aumento de suspensiones y despidos su denominador común.

Un temor que prima, incluso, frente a la preocupación por los efectos de los aumentos de tarifas y precios de alimentos en la paciencia de los trabajadores y que posterga en el corto plazo un planteo unívoco de reapertura de paritarias. "Hoy se impone cuidar el empleo. Pero no vamos a dejar de pelear salarios", aseguró un importante dirigente cegetista sobre el papel que se reservará la inminente entidad unificada.

El plenario de secretarios generales que las CGT de Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo convocaron para el 4 de agosto, apenas 20 días antes de la elección de la conducción de unidad, concentrará en un documento las prioridades del rumbo cegetista en el marco del segundo semestre.

El almuerzo que dirigentes de todos los espacios de la central compartieron el lunes en la sede gremial de gastronómicos sirvió para consensuar los aspectos centrales de ese texto, cuya redacción final quedó a cargo de los dirigentes Gerardo Martínez (Uocra) y Juan Carlos Schmid, el dirigente que postula el moyanismo para integrar la conducción de la CGT unificada. "Primero la unidad, pero después hay que salir con todo, con mucha fuerza a plantarse frente al Gobierno", anticipó otro sindicalista. Y alertó: "Si nos quedamos de brazos cruzados y en silencio la realidad nos pasa por encima".

Si bien aún entre la dirigencia cegetista evitan anticipar un escenario de conflictividad total, afirman la necesidad de un rol gremial de mayor confrontación para "garantizar la estabilidad del empleo, enfrentar cualquier política de ajuste y sostener la defensa del poder de compra de los salarios".

Desde esa definición política, la consolidación de una conducción colegiada (un esquema de triunvirato o cuarteto) se retroalimenta.

La apuesta es contener a todos los sectores gremiales hoy divididos, de forma de evitar heridos que pongan en riesgo la fortaleza de la unidad. En ese camino, se multiplican los auspicios por articular un triunvirato compuesto por Schmid, en representación del moyanismo; el dirigente de Sanidad y diputado del Frente Renovador Héctor Daer, por la CGT de Caló; y el gremialista Carlos Acuña, como referente de Barrionuevo.

El MASA, el agrupamiento de Omar Viviani, aspira a ampliar la jefatura a un cuarteto que incluya como representante propio al ferroviario Sergio Sasia.

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