Cada vez hay más trabajadores que pagan el impuesto a las ganancias

Gremialistas locales de diferentes sectores de la actividad productiva y de los servicios de nuestro distrito cargaron contra el impuesto a las ganancias, que afecta enormemente los ingresos de los trabajadores, que se encuentran en el círculo de la economía formal y que perciben sus sueldos en blanco.

En algunos sectores, como el bancario, la categoría más baja ya tributa el “impuesto al trabajo”, como califican los sindicatos a esta obligación pecuniaria ante el Estado nacional. Los maestros jubilados, que hicieron toda la carrera docente, también tributan el impuesto a las ganancias.

En Necochea, hay casi 400 trabajadores de Luz y Fuerza que pagan el impuesto a las ganancias. Empleados del sector eléctrico, con 20 o 25 años de antigüedad y con tareas y horarios extraordinarios, suelen aportar entre 20.000 y 25.000 pesos anuales.

Los peritos de granos, que trabajan en las cámaras arbitrales de nuestro medio, también

tributan el impuesto a las ganancias y dejan de percibir las asignaciones familiares por pasarse del tope exigido.

Cabe señalar que esta actividad, ligada al sector portuario y a la exportación, cuenta con un régimen de horas extras, que dejó de ser redituable económicamente para muchos empleados, sobre todo, para los de mayor antigüedad, ya que al aumentar sus ingresos tributan más por impuesto a las ganancias.

Un perito de granos, con cierta antigüedad, puede tributar más de 7.000 pesos anuales en el impuesto a las ganancias y, al tiempo, deja de percibir asignaciones familiares.

Por su parte, en el sector del transporte, los camioneros locales con sueldos entre 7.000 y 8.000 pesos pagan el “impuesto al trabajo”.

Oscar Peralta, secretario general del Sindicato de Choferes de Camiones, sostuvo que “la gente se queja y trabaja menos porque si se pasa del tope salarial, le sacan las asignaciones familiares”.

“Entonces, muchos prefieren cobrar 800 pesos de asignación familiar, cuando tienen tres chicos, que pasarse por 300 pesos y perder ese beneficio”, sostuvo el dirigente.

Peralta explicó que los sueldos básicos de los camioneros -en nuestra zona- están en 4.000 pesos pero el salario está conformado por muchos ítems, que hacen aumentar el ingreso.

La hora extra es otro ítem que eleva el salario pero que, en un cierto punto, se vuelve en contra, al tributar el impuesto a las ganancias.

Peralta dijo que “el sueldo del camionero no es alto. Pasa que los salarios de otras actividades son bajos”.

Aunque reconoció que hay trabajadores que “viajan mucho”, como los dedicados al transporte de combustible, que pueden sacar sumas de 25.000 pesos.

“Alto impacto”

Daniel Lazarte, secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza de Mercedes, señaló que “el impuesto a las ganancias tiene un alto impacto en el sector”, y detalló que “se siente más en los empleados que hacen tareas operativas y de mantenimiento y menos en los del área administrativa”.

“Los trabajadores estamos cautivos de este impuesto y no hay manera de evitarlo”, dijo Lazarte y apuntó que “la renta financiera, los pooles de siembra y los jueces, no pagan impuesto a las ganancias”.

Afirmó que “el impuesto a las ganancias es un tributo injusto”, y agregó que “nosotros no consideramos que el salario sea ganancia, es una retribución a cambio del esfuerzo del trabajador”.

El dirigente recordó que desde la Federación de Luz y Fuerza se le presentaron al presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Julián Domínguez, proyectos para desgravar el salario y manifestó que “el Estado tiene que recaudar ganancias de otras actividades de la economía”.

También los docentes

En la docencia, la dirigente de Educadores Necochenses Asociados (ENA) y de la FEB, Nora Amorena, indicó que “es un impuesto sangriento”, en referencia a ganancias.

Mencionó que una gran preocupación actual del sector pasa porque los docentes que ingresaron en noviembre, febrero o marzo, “no cobraron y cuando lo hagan, en forma retroactiva, van a percibir los descuentos por el impuesto a las ganancias”, detalló.

Amorena indicó que “muchos docentes no llegaban al mínimo no imponible pero con las sumas retroactivas les van a hacer los descuentos”.

La dirigente gremial de la Federación de Educadores Bonaerenses recordó también que los docentes jubilados sufren el descuento aunque aclaró que muchos hicieron presentaciones judiciales, amparados en que el haber jubilatorio tiene características alimentarias y de sustento básicas.

Sin embargo, advirtió que, por ahora, este tipo de resoluciones están suspendidas y los descuentos por ganancias son para todos en general, trabajadores activos y jubilados.

Los más afectados por el “impuesto al trabajo” son los jubilados que hicieron todo la carrera docente, los maestros con dos cargos y los profesores con muchas horas cátedra.

Amorena recordó que la FEB apoyó los reclamos para la derogación del impuesto a las ganancias para los trabajadores y que se sumó a un paro nacional para protestar contra el tributo.

Asimismo, Amorena indicó que los aumentos de sueldo muchas veces son “absorbidos” por lo que se tributa por ganancias.

Los bancarios

Daniel Tomalino, dirigente gremial de la Bancaria, ejemplificó que “un ingresante ya paga ganancias”, y marcó que, en el caso de los jubilados, “un empleado de banco que se retiró como gerente, tributa 36.000 pesos al año”.

“Es una vergüenza”, afirmó Tomalino en referencia al grado de afectación que tiene el impuesto a las ganancias en la “clase pasiva”.

“Antes el impuesto a las ganancias tocaba a las categorías más altas de ingresos pero ahora lo pagan todos”, indicó el bancario.

Asimismo, recordó que “los trabajadores activos están atados al impuesto a las ganancias y al IVA”.

Tomalino marcó que todavía no sacaron el cálculo de lo que se tributará en ganancias durante este año porque cerraron la paritaria salarial hace muy poco tiempo.

No obstante, indicó que “el año pasado fueron unos 96.000 pesos y este, podría andar arriba de los 108.000”.

Por eso, afirmó que “el salario no es ganancia”, y agregó que “pedimos la eliminación del impuesto”.

Más trabajo y descuentos

Ante este panorama, donde los ingresos se encuentran “recortados” por el impuesto a las ganancias, algunos trabajadores optan por no hacer horas extras y tratan de no pasarse del mínimo no imponible para no tener descuentos o perder las tan necesarias asignaciones familiares.

En el caso de los trabajadores del transporte este tipo de estrategias se ponen en juego para no descuidar y comprometer la economía familiar.

Oscar Peralta, del Sindicato de Chóferes de Camiones, comentó que todas las actividades del sector se encuentran afectadas por el impuesto, desde el trabajador que transporta cereal, el de la recolección de residuos, en los expresos, en las mudanzas, entre otros.

“El tema es que si un trabajador se pasa en 300 pesos ya no cobra los 800 de las asignaciones familiares”, detalló el camionero.

“Hay malestar porque la gente dice: más trabajo y más me descuentan”, indicó y recordó que “a los jueces no les descuentan”.

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