Caló analiza desistir de su candidatura a la otra CGT

Caló analiza desistir de su candidatura a la otra CGT

Argumentaría problemas de salud; sus aliados no tienen plan B

Por Nicolas Balinotti |

Antonio Caló nunca estuvo convencido en plenitud de encabezar la CGT alineada con la Casa Rosada . Diferentes motivos personales y políticos acentuaron su indecisión y no se descarta que el metalúrgico desista próximamente de su candidatura para liderar la central opositora a Hugo Moyano.

El jefe de la UOM sufriría problemas de hipertensión e insuficiencia cardíaca, según informaron los diarios Crónica y Bae, muy vinculados al gremio metalúrgico. De ser así, Caló bajaría inmediatamente su nombre para ser el número uno de la CGT afín al Gobierno, según le confirmó a LA NACION un dirigente de su entorno.

Pero la decisión que podría tomar Caló esconde otras razones, más allá de la alerta sobre su estado de salud. La falta de un respaldo unánime entre sus aliados antimoyanistas y la desconfianza a que el Gobierno cumpla con las demandas gremiales también lo empujarían a rechazar la propuesta de liderar la otra CGT, que surgirá el 3 de octubre, con el visto bueno de la presidenta Cristina Kirchner.

Caló participó ayer de la reunión de consejo directivo de los metalúrgicos, en Lugano, y después se sometió a una serie de estudios médicos. Más de un dirigente del antimoyanismo intentó comunicarse con él, pero no hubo caso.

La incertidumbre se apoderó ayer de los rivales de Moyano porque no cuentan con un figura alternativa para que lidere la central.

"Se equivoca Caló si cree que lo vamos a ir a buscar y que le vamos a hacer un operativo clamor. Si se baja, no tenemos plan B", confirmó un dirigente vinculado a "los Gordos" (representantes de los grandes gremios). Otro gremialista, pero ligado al sector de los "independientes", reconoció: "El desconcierto es total".

La preocupación también alcanzó al Gobierno, que había apostado fuerte por el referente de la UOM. Incluso, ayer, Cristina Kirchner endulzó con elogios al sindicato y mencionó su fortaleza e influencia durante la década del 70.

Faltazo a la Casa Rosada

Caló comenzó a perder terreno y apoyos entre los rivales de Moyano cuando se ausentó del encuentro con la Presidenta, en la Casa Rosada, el 16 de julio pasado. Por el faltazo fue blanco de las críticas de sus aliados, que le reprocharon "falta de liderazgo" y "poca solidez".

El metalúrgico argumentó en aquella oportunidad que se había ido de vacaciones junto con su familia. Justificó su misterioso silencio en que no había llevado su teléfono celular. La explicación fue poco convincente para sus aliados, así como para algunos funcionarios kirchneristas que mantienen trato cotidiano con los sindicalistas.

Pero Caló se molestó, además, por la repercusión que tuvo el episodio. Aunque lo que más lo inquietó fue verse obligado a dar explicaciones ante la convulsionada mesa directiva de la CGT antimoyanista , aún atribulada por el faltazo de su candidato a la reunión con la Presidenta. "Es mi vida privada", cortó Caló a sus aliados, ávidos por escuchar un argumento convincente sobre su ausencia.

Desde la UOM, comentaron que Caló no estaba del todo de acuerdo con escenificar tan de pronto la alianza con el Gobierno. Para el metalúrgico quedan aún cabos por atar en la relación. Por ejemplo, le hubiera gustado que le garantizaran una mejora en el impuesto a las ganancias y en las asignaciones familiares, algo que todavía no cruzó la frontera de las promesas.

A Caló nada lo fastidia más que le atribuyan un alineamiento sumiso con la Casa Rosada. "Cuando tuve que hacer paros, los hice", se defendió después de cerrar la negociación paritaria de este año, cuyo aumento superó el 23%.

Esta semana no soportó ver su rostro en afiches que empapelaron las calles porteñas con la leyenda "CGT Balcarce", como bautizó Moyano a la central opositora. En la escena, Caló aparece vestido de enfermera y pide silencio. Se intuye que no reclamará ante el Gobierno.

A Caló no lo desvive encabezar la CGT. Al filo de la reelección de Moyano, propuso bajar su candidatura si el camionero también lo hacía. Fue un desesperado intento de forzar una unidad. No lo logró. Luego condicionó su futuro al expresar que eran otras sus ambiciones sindicales, como mantenerse en la UOM, donde se formó a la sombra del legendario Lorenzo Miguel.

Con su candidatura en suspenso, Caló puso otra vez en aprietos al Gobierno y a sus aliados antimoyanistas. Anoche, ya surgían Ricardo Pignanelli (Smata), Héctor Daer (Sanidad) y Omar Viviani (taxistas) como posibles candidatos a reemplazar al metalúrgico.

Trabajadores de Eki desmienten a Cristina

La presidenta Cristina Kirchner encabezó la semana pasada un acto en el que celebró el acuerdo entre el Sindicato de Empleados de Comercio, liderado por Armando Cavalieri, el Ministerio de Trabajo y los empresarios de Carrefour para mantener en pie a la cadena de supermercados Eki y conservar así la fuente laboral de 2300 personas. Sin embargo, cuatro ex empleados de Eki refutaron anteayer a la Presidenta mediante una solicitada publicada en los diarios Página 12 y Popular. Distinguen que fue la seccional opositora a Cavalieri y el gremio de los camioneros de Hugo Moyano los que encabezaron los reclamos para llegar a un acuerdo..

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