Caló criticó los números del Indec

Por Mariano Obarrio |

Más lejos de Cristina Kirchner y más cerca de Hugo Moyano. Así se posicionó ayer el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, candidato a jefe de la CGT antimoyanista.

Lo hizo al asegurar que "nunca le creyó al Indec" y al estimar la inflación "entre el 23 y el 24%", en clara diferenciación con el discurso oficial. Naturalmente, causó "desilusión" en la primera mandataria, según allegados, aunque la Casa Rosada no le contestó en público.

El dirigente metalúrgico afirmó, además, tener "la misma agenda que Moyano" y reclamó que todos los trabajadores cobren la asignación familiar por hijo. Caló buscó así tomar distancia del Gobierno porque no quiere quedar instalado como un delegado del cristinismo en una futura CGT más afín a Balcarce 50.

Pero en su "operativo despegue" hirió la suceptibilidad del kirchnerismo, cuando rozó con su crítica a las estadísticas oficiales al fallecido ex presidente Néstor Kirchner. "Nunca le creí al Indec. Ni al Indec de ahora ni cuando estaba la [resolución] 1050, porque se quedaban con la casa de los trabajadores", dijo Caló.

No sólo pareció apuntar a Kirchner porque la adulteración de los índices de inflación se originó en 2006, cuando todavía gobernaba el ex presidente. Tampoco cayó bien en el Gobierno la referencia a la Circular 1050 del Banco Central.

Sucede que algunas versiones atribuyen el origen de la fortuna de los Kirchner al momento en que durante los años 70 el ex presidente trabajaba para un estudio que se dedicaba a ejecutar propiedades de deudores.

La misma referencia a la 1050 había hecho Moyano en su acto en Plaza de Mayo el 27 de junio último, lo cual nunca fue digerido por la Presidenta. "Eso no se lo perdonará nunca", dijo un ministro a LA NACION.

Los dichos de Caló reflotaron el fantasma de un nuevo enfrentamiento de Cristina con los jefes sindicales. "La Presidenta está desilusionada. Tenía un fuerte aprecio por Caló para conducir la CGT , porque viene de un sindicato industrial y representa al modelo", confió a LA NACION una fuente cercana a Cristina Kirchner.

Por ahora, el Gobierno mantendrá su apoyo implícito, tal como lo venía haciendo, hacia el líder metalúrgico para conformar una central obrera enfrentada con Moyano. Pero la Presidenta no quiso responder cuando anoche este diario le preguntó en un breve contacto con periodistas por las polémicas declaraciones de Caló.

Cuando se la consultó sobre las tensiones en la política y en el ámbito sindical, tras un acto con becarios de la embajada de Brasil, Cristina Kirchner dejó entrever su malestar. Si bien aseguró que "no hay tensiones", tomó distancia del conflicto en la CGT: "Todo se dirime en el marco de lo establecido por el derecho estatutario y el derecho laboral, es una cuestión de los trabajadores".

La mandataria agregó que "los trabajadores eligen quién será el secretario general de la CGT, los cuerpos directivos y demás. No hay que mezclar las cosas y cada uno debe conservarse en su ámbito. Una es una representación sectorial y otra es política. Cada uno en su lugar y cada maestrito con su librito".

Caló había subrayado que la UOM tiene "una oficina de estadísticas" que mide "el poder adquisitivo de los salarios" de los metalúrgicos para encarar las negociaciones salariales. "Este año pedimos el aumento del 24%, porque por ahí va a rondar la inflación, entre el 23 y el 24%", dijo el líder metalúrgico a Radio Mitre.

De este modo se transformó en el tercer representante de la nueva CGT kirchnerista que manifiesta su inquietud por el alza de los precios. El secretario general de la Uocra, Gerardo Martínez, dijo la semana pasada que "hay una situación preocupante. La inflación está repercutiendo en todo el mundo y particularmente en la Argentina se desfasó". En una línea similar se expresó también el titular de los estatales de UPCN, Andrés Rodríguez.

Cuando señaló que tiene "la misma agenda" que Moyano, precisó que "todos los trabajadores deben cobrar salario familiar, ganen lo que ganen ése debe ser el primer reclamo". Dejó así sentada su primera demanda. En la actualidad, ese beneficio lo perciben sólo los trabajadores con salarios de hasta 5200 pesos.

Incluso Caló no descartó volver a acercarse a Moyano . "Nosotros siempre estamos dispuestos a llegar a un arreglo con Moyano. En algún momento nos tendremos que juntar, tenemos que pensar en el conjunto del movimiento obrero", aseguró.

Sin embargo, dijo: "No vamos a ser una CGT opositora, los gobiernos de Néstor y Cristina nos dieron mucho". Pero en la Casa Rosada quedó un sabor amargo.

EN SINTONÍA

Martinez, preocupado

Las declaraciones de ayer Antonio Caló, en las que expresó que no cree en los números oficiales de inflación, no son las primeras en las que un sindicalista cercano al oficialismo expone una visión crítica de ese tema. Gerardo Martínez, secretario general de la Uocra, afirmó la semana pasada: "Hay una situación preocupante. La inflación está repercutiendo en todo el mundo y particularmente en la Argentina se desfasó. Hay que buscar controlarla".

Rodríguez también duda

Otro gremialista muy vinculado al kirchnerismo, Andrés Rodríguez (estatales, UPCN), también se sumó a las críticas a las estadísticas oficiales sobre la inflación. Admitió que no cree en los datos oficiales que publica el Indec, a pesar de que la mayoría de los trabajadores de ese organismo están afiliados a su sindicato. Explicó el proceso inflacionario en la existencia de "hipermercados o mayoristas que están remarcando muchos productos como si esto tuviera relación con el tema del dólar, y esto es mentira".

Moyano, muy crítico

Poco antes de enfrentarse con el Gobierno, Hugo Moyano y sus dirigentes más cercanos comenzaron a criticar los números del Indec. El mes último, su hijo Pablo afirmó: La inflación no es la que dibujan". La semana pasada, y un día después de asumir su nuevo mandato, el secretario de la CGT afirmó que la central sindical pondrá en marcha un "Indec paralelo" para "medir como corresponde, como se hace normalmente" la inflación, "no como lo hace Moreno", según explicó el dirigente camionero, lejos de la Casa Rosada.

QUÉ FUE LA 1050

Indexación por decreto . La circular 1050 fue emitida por el Banco Central en abril de 1980, en plena dictadura militar. Liberó las tasas de los créditos de viviendas a la fluctuación diaria del mercado, lo que permitió a los bancos otorgar créditos a particulares sin fijar primero los intereses a pagar.

Consecuencias . Con el tiempo, las consecuencias para quienes se habían endeudado fueron graves. La inflación terminó con el poder de ahorro de muchos inversores, que no pudieron pagar las cuotas y hasta perdieron sus hogares.

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