La CGT de Caló mantiene el apoyo al Gobierno, pero crece el debate interno

La CGT de Caló mantiene el apoyo al Gobierno, pero crece el debate interno
El jefe de la central oficialista irá al "diálogo social" convocado por Cristina; su mano derecha no descartó pases al massismo
La cúpula de la CGT oficialista sintió el cimbronazo poselectoral. Debatió puertas adentro y resolvió no sacar los pies del plato. Será así, al menos, por ahora.

Antonio Caló, su jefe, estará el miércoles en Santa Cruz con la Presidenta en el acto de cierre del proceso de licitación de la represa Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. También participarán cámaras empresariales y banqueros. Será el campanazo de largada del denominado "diálogo social" que convocó Cristina Kirchner tras la derrota del Frente para la Victoria en las elecciones primarias.

La presencia de Caló en Río Gallegos será puramente institucional, como referente de la única CGT que reconoce el Gobierno como su interlocutora. El consejo directivo de la central no logró debatir a tiempo qué temas plantearía en la mesa tripartita con el Gobierno y los empresarios. Pero Caló se llevará un bosquejo preliminar, elaborado entre él, Omar Viviani y el estatal Andrés Rodríguez. El metalúrgico tal vez pida por el empleo en negro y el dinero que el Estado les retiene a las obras sociales sindicales. Ésas serían sus prioridades. No sugeriría nada sobre una eventual modificación del impuesto a las ganancias porque sospecha que la Casa Rosada está próxima a hacer un anuncio al respecto.

Más allá de las fronteras del "diálogo social", la CGT oficialista rompió con la inactividad a la que se había llamado después de los cortocircuitos que se generaron por la dispersión electoral. Hubo apenas un fugaz encuentro de su mesa chica, en la que ya perdieron su silla los representantes de los grandes gremios, los denominados "Gordos". Este grupo, encabezado por Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza), ya juega con Sergio Massa. No sólo ubicó a Héctor Daer como candidato a diputado en el 11° lugar, sino que también activó gestiones para ampliar la tropa de gremialistas del Frente Renovador. Y quizás entre sus logros se anote la incorporación de Osvaldo Lobato, un jerárquico del gremio de Caló que se postuló para concejal en San Martín por el FR.

Con Daer volcado a la campaña electoral, la CGT oficial perdió a su secretario de prensa, que solía ser la voz y el rostro de la central. Actualmente manda el silencio y se conoce muy poco sobre la gestión de Caló. "Se paró todo con las elecciones y seguirá así hasta el 27 de octubre", justificó la inacción un hombre de peso de la CGT.

"Yo empecé como secretario general de la UOM con Néstor Kirchner y por eso soy muy kirchnerista. Yo jugué acá y seguiré jugando acá. No puedo entender por qué tanto lío por una elección primaria", dijo Caló el viernes pasado en Radio América.

Sin embargo, su mano derecha, el taxista Omar Viviani, abrió las puertas de una posible fuga hacia el massismo. "Si en 2015 hay otros candidatos que les proponen soluciones a los argentinos y ganan, acompañaremos a los que ganan", dijo en Radio 10. Puertas adentro, debió hacer aclaraciones: argumentó que jamás iría en contra de la voluntad popular. Mientras tanto, Viviani se mantendrá cerca del kirchnerismo: invitó para el 8 de octubre próximo a la cúpula del Gobierno para la inauguración de un camping de los taxistas en Luján. Las 10 hectáreas del flamante predio podrían ser el escenario perfecto de un acto de campaña rumbo a los comicios generales.

En la vereda de enfrente, Hugo Moyano aún lamenta los resultados que obtuvo Francisco de Narváez. Tras el cuarto lugar, el jefe camionero evitó mostrarse junto a su aliado, que debió ratificar su candidatura ante una ola de versiones que indicaban que se bajaría. Algunos moyanistas sospechan que el rumor habría surgido desde el propio entorno de De Narváez, que estaría molesto por la pasividad de Moyano en la campaña.

Moyano, por las dudas, ya tendió un puente hacia el massismo. Su hijo Facundo dejaría el bloque de Diputados del FPV para sumarse al del FR. Sucedería recién en diciembre. Facundo Moyano saludó al intendente de Tigre después del triunfo en las urnas. Y el viernes hubo un hecho que podría ser significativo: un día después de que el equipo de Massa anunciara diferentes proyectos de ley vinculados al bolsillo de los trabajadores, Facundo Moyano hizo lo propio con dos iniciativas para modificar la ley de asignaciones familiares.

La alianza entre Moyano y De Narváez tendría fecha de vencimiento: el 27 de octubre. Lo que sucederá a partir de entonces es una incógnita. Por ahora, la cúpula de la CGT oficialista se mantiene alineada con el kirchnerismo. Pero otro sector, como el de "los Gordos", huyó al massismo, donde también se anotó la CGT de Luis Barrionuevo y donde habría también un lugar reservado para Moyano..

Comentá la nota