La CGT de Caló se mantuvo al margen

Comparten los reclamos pero hubo silencio; la CTA de Yasky calificó la marcha de "irracional
Algo curioso sucede en el sindicalismo: comparten casi en plenitud en su agenda de reclamos salariales y tributarias, pero no así en la metodología de plantear sus demandas.

La CGT oficialista, que encabeza Antonio Caló, gestiona con cierto apuro con el Gobierno una mejora del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y de la universalización de las asignaciones familiares, dos pedidos similares a los que plantearon ayer las centrales de Hugo Moyano y Pablo Micheli.

Sus rivales de la CGT le critican a Moyano sus ambiciones políticas y electorales. "En 2011 pidió la vicepresidencia para [Héctor] Recalde, la vicegobernación de Buenos Aires para [Omar] Plaini y diez diputados nacionales. Se cortó solo, no lo debatió en el consejo", se quejó un dirigente de peso que encabeza la central alineada a la Casa Rosada.

Anoche, otro dirigente evitó opinar sobre lo que fue concretamente la marcha a la Plaza de Mayo. Prefieren no polemizar con Moyano y apuestan a fortalecer el diálogo en su vínculo con el Gobierno. Creen que así obtendrán respuestas a sus demandas. Por lo pronto, Caló se mostró confiado en los últimos días de poder conseguir una mejora de Ganancias antes del comienzo de las paritarias de 2013. No fue tan optimista, en cambio, sobre alguna conquista vinculada al tope de las asignaciones familiares.

También surgieron críticas desde la CTA kirchnerista, que lidera Hugo Yasky, el rival de Pablo Micheli, otro de los impulsores de la protesta de ayer.

"Es una falta de respeto querer hacer una marcha a un gobierno popular que levantó todas las banderas de lucha de los trabajadores, que recuperó YPF, la jubilación y las políticas de condena a los genocidas y que logró avances enormes y 5 millones de puestos de trabajo", dijo Yasky a la agencia de noticias estatal Télam.

Yasky cuestionó la alianza y el pragmatismo gremial que los empujó a unirse. "Hay oportunismo por querer juntar el agua con el aceite, a la derecha, al Momo Venegas, que es el rey del trabajo precarizado, con Barrionuevo, con Moyano, con Micheli, con los radicales, y encima hacerles guiños a los caceroleros a ver si los seducen y también forman parte", cuestionó el docente del otro sector de la CTA..

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