Caló negó un acuerdo salarial y pidió "conservar" el empleo

Tras el intento del Gobierno de activar una suerte de pacto social con los sindicatos aliados y las cámaras empresariales , el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló, intentó ayer enviar una gesto de autonomía y rechazó cualquier acuerdo salarial para 2013. Pero también sorprendió al alertar sobre una posible caída en los puestos de trabajo en el país.

"Cada uno va a defender sus paritarias porque cada sindicato es distinto. Como a mí no me gustaba que otros compañeros me marcaran la cancha, mientras yo esté al frente de la CGT no le vamos a marcar la cancha a nadie", dijo ayer Caló, durante la presentación de la Juventud Sindical Peronista, en la sede de los mecánicos del Smata.

Generó inquietud cuando se refirió al futuro cercano. "Vamos a tratar de conservar los puestos de trabajo. Lo demás lo podemos pelear, si no hay laburo no hay impuesto a las ganancias, asignaciones familiares ni paritarias", entonó el metalúrgico, rodeado de la cúpula cegetista.

Caló se diferenció así de Hugo Moyano , su rival de la CGT con base en Azopardo. Tomó distancia al hacer alusión a la negociación por aumentos salariales. En tiempos en los que era kirchnerista, el jefe camionero solía cerrar sus paritarias en los despachos de la Casa Rosada. Así marcó muchas veces la suba de referencia para los otros sindicatos. Este año, ese rol fue ocupado por Andrés Rodríguez, de los estatales de UPCN.

Caló intentó distinguirse, también, al bajar las pretensiones sindicales sobre futuros beneficios salariales e impositivos. Para Caló, antes que nada, "hay que conservar los puestos de trabajo". Y si bien aventuró posibles nubarrones, llamó a "defender el modelo que inició Néstor y que ahora continúa Cristina Kirchner".

En la única alusión casi directa a Moyano, lo criticó nuevamente por la huelga del 20 de noviembre pasado. "El día que nos hicieron creer que hubo un paro nacional hubo una foto en la CGT que no se tiene que repetir nunca más. Es un dolor que llevo adentro, había gente allí que nos dijo burócratas. La CGT es peronista y no necesitamos otras ideologías que no sean la de los trabajadores", se refirió Caló a los nuevos aliados que sumó el moyanismo por fuera de la central obrera.

Después del primer encuentro con funcionarios del Gobierno y empresarios, la CGT oficialista pactó para un futuro no muy lejano una nueva reunión para avanzar en una canasta de costos. Los gremialistas pedirán congelar los precios de, al menos, todos los productos de la canasta básica. Para ese cónclave, Caló anunció que irá con un documento elaborado por la UOM, en el que desconocen las mediciones del Indec y en el que se hace hincapié en las calorías para una alimentación ideal.

Ayer, casi como si fuera un tabú, Caló evitó mencionar la palabra inflación. "Nosotros hablamos de changuito del supermercado. Pretendemos defender el poder adquisitivo de los trabajadores. Cuando hagamos el balance de lo que sale el changuito, ahí decidiremos si se pide un 40 por ciento o un 5 por ciento. Hablar de inflación atrasa en este momento", dijo el metalúrgico a lanacion.com.

Al lanzamiento de la Juventud Sindical se sumaron otros dirigentes que también exhibieron su alineamiento con el Gobierno. Uno de ellos fue el taxista Jorge Omar Viviani, un viejo ladero de Moyano. "Estuvimos al borde de la disolución del país y hoy hay cosas que están pasando que algunos quieren revivir lo que pasó en 2001. Pero ahora ningún presidente se va a ir en helicóptero, eso a los peronistas no nos va a pasar", dijo Viviani, evocando la salida del ex presidente radical Fernando de la Rúa.

Ricardo Pignanelli, líder del Smata, señaló: "Hay que defender con uñas y dientes este modelo porque no podemos caer en la misma trampa".

Luego, el mecánico se refirió a las juventudes y deslizó críticas para Facundo Moyano y la agrupación kirchnerista La Cámpora, según comentaron en el Smata. "Que la juventud sindical no sirva para tener un cargo político", dijo, en clara alusión al hijo del camionero, hoy diputado nacional del Frente para la Victoria. Y luego agregó: "La militancia peronista se hace hacia abajo, no hacia arriba, pensando en los cargos".

Surge la otra Juventud Sindical

Con 35 organizaciones adheridas y con el respaldo de la cúpula de la CGT oficialista, se creó ayer la Juventud Sindical Peronista (JSP) que se identifica con la central que encabeza Antonio Caló. "Para nosotros la defensa del modelo es hacer más grandes a los gremios", dijo Hernán Escudero (Sadop), uno de los referentes de la JSP. Este sector rivaliza con la Juventud Sindical que lidera Facundo Moyano..

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