La CGT de Caló pide a Scioli "cortar el cordón" con Cristina para pelear el ballottage

El resultado electoral sacudió al gremialismo aliado a Scioli. Reclaman al candidato "jugar fuerte" y tomar distancia del Gobierno para tener chances en la segunda vuelta

Con mucha sorpresa, bastante preocupación y en algunos casos cierta resignación. Esa mezcla de sensaciones sintetizó ayer la reacción del sindicalismo peronista frente al resultado electoral del domingo, que estuvo lejos de consagrar su mayor apuesta política de un triunfo de Daniel Scioli en primera vuelta. Sacudidos por la gran elección de Mauricio Macri y el indisimulable temor de una victoria opositora en el decisivo ballottage, referentes de la primera línea de la CGT oficial, le hicieron llegar ayer mismo al candidato del FPV un contundente mensaje: el reclamo de "salir a jugar fuerte" en el mes que queda de campaña y "cortar el cordón" con la Casa Rosada. "Hace falta más peronismo y menos kirchnerismo. Hay votos para captar, pero hay que jugar fuerte porque nos corre el tiempo", fue la advertencia que transmitieron desde la central obrera que comanda Antonio Caló.

La llamada "mesa chica" de la entidad ya acordó para mañana por la tarde un encuentro en la sede de UPCN, en el que el debate sobre cómo remontar la campaña sciolista de cara a la segunda vuelta será el tema excluyente. La coincidencia unánime en el sector sindical hasta ahora más afín a la administración kirchnerista apuntaba a la urgencia por instrumentar un "fuerte golpe de timón" en la estrategia proselitista de Scioli en un escenario que la mayoría observa como "sumamente complicado". Ese cambio –en la lógica gremial– se traduce en un abierto distanciamiento del kirchnerismo: "Hay que cortar el cordón y no se si todavía estamos a tiempo", remarcó un importante dirigente.

Pese a cierto pesimismo compartido entre el gremialismo oficialista y el reconocimiento de las dificultades que presenta el escenario electoral, entre los dirigentes ratificaron su compromiso con la campaña del FPV. "Acá nadie va a saltar del barco. Vamos a seguir acompañando", aseguraron. 

No obstante, la preocupación por un eventual triunfo de Macri el 22 de noviembre revalorizó las negociaciones por la reunificación de las distintas versiones de la central obrera. Incluso, desde algunos gremios deslizaron la posibilidad de avanzar en la concreción de ese proceso antes de fin de año.

"Ahora hay que darle mayor velocidad al proceso de unidad. Con el resultado electoral tengo más que claro que es importantísimo que estemos juntos", aseguró a este diario el dirigente Juan Carlos Schmid, el titular de la CATT, la entidad que nuclea a los sindicatos del transporte. Schmid alertó con que con el futuro gobierno habrá un "reordenamiento de las variables económicas" que, dijo, provocará "tensión". Y sostuvo que en ese escenario el sindicalismo "debe estar unido para impedir que ese reordenamiento caiga sobre las espaldas de los trabajadores".

El mismo temor a un escenario de ajuste de la economía que golpee sobre los bolsillos de los trabajadores deslizaron desde otras organizaciones sindicales que promueven la reunificación cegetista. "Hay que estar unidos y muy atentos", insistieron.

Por otra parte, cerca de Caló consideraron como "tardío" el anuncio de Scioli en el cierre de su campaña el jueves pasado acerca de su promesa de elevar a $ 30.000 el piso salarial desde el cual los trabajadores son alcanzados por el impuesto a las Ganancias. En su opinión, el candidato del FPV debería profundizar esos gestos y dar seña les más concretas hacia el electorado peronista enfrentado a la Casa Rosada para tener chances de imponerse en el ballottage con Macri.

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