Caló podría ser recibido por el Papa antes que por Cristina

A la espera de respuestas del Gobierno, una comitiva de la CGT oficialista visitaría al Pontífice antes de fin de año

Mientras crece el malestar y la incertidumbre por la falta de respuestas oficiales a sus reclamos, la CGT cercana al oficialismo, que encabeza Antonio Caló, podría visitar al papa Benedicto XVI en el Vaticano antes de fin de año.

La gestión corrió por cuenta del taxista Omar Viviani, quien regresó hace un par de días de Roma, a donde suele viajar dos o tres veces por año.

El taxista mantiene fluidos contactos en el Vaticano y una amistad con un cardenal de acceso y llegada al Papa. Es más, en sus épocas de ladero de Hugo Moyano, fue Viviani el que llevó al camionero a conocer la Santa Sede.

El viaje de una comitiva de gremialistas al Vaticano podría darse antes de la reunión que solicitaron con la presidenta Cristina Kirchner, que aún no le entregó a esta CGT una señal clara sobre los reclamos salariales e impositivos que se elevaron por escrito y en persona.

Caló será hoy el anfitrión de un almuerzo con la cúpula de su CGT. En la sede de Lugano de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), se intentará unificar una postura sobre el paro nacional al que convocaron Moyano, Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli.

Además, se analizarán los avances de los encuentros con funcionarios para intentar lograr una suba del umbral del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y la universalización de las asignaciones familiares.

"Estamos en la dulce espera", ironizó anoche el colectivero Roberto Fernández, una de las voces de mando del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que encabeza Viviani.

Un dirigente gremial con buena llegada a los principales miembros del gabinete nacional le pidió paciencia al resto de sus colegas del consejo directivo cegetista. "La Presidenta nos pidió que aguantemos", intentó llevar un poco de calma.

Pero lo cierto es que para algunos dirigentes, como lo manifestó ya Oscar Lescano, está próximo a cumplirse el plazo dispuesto para anunciar una mejora tributaria, uno de los reclamos centrales de los sindicatos al Gobierno.

En la CGT de Caló no se conforman con algunos pagos que se agilizaron a las obras sociales sindicales como parte de los reintegros que se adeudan desde la Superintendencia de Servicios de la Salud.

Ayer, Moyano dijo que el Estado les debe a los gremios unos 20.000 millones de pesos del Fondo de Redistribución Social. La cifra que arrojó el camionero no dista demasiado de la que calculan sus rivales.

En la UOM no cayeron bien las críticas de la Presidenta a los gremios, al pedir mayor "sensatez" en los reclamos. Cuando Cristina Kirchner lanzó la frase , Caló compartía el escenario, a unos pocos metros de la jefa del Estado.

Al metalúrgico, desde su propio gremio, le habrían cuestionado su silencio. Por lo pronto, Caló retomará hoy la iniciativa, al reunir a su tropa en Lugano..

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