La CGT de Caló prometió apoyo a CFK hasta 2015 y rechazó unidad con Moyano

La CGT de Caló prometió apoyo a CFK hasta 2015 y rechazó unidad con Moyano
La primera línea de la central más afín a la Casa Rosada analizó en reserva el resultado de los comicios y ratificó su alineamiento con el Gobierno, pero reclamó mayor diálogo
La CGT oficial que conduce el metalúrgico Antonio Caló ratificó ayer la continuidad de su alineamiento con la gestión de la presidenta Cristina Fernández hasta el final de su mandato, aunque admitió que a futuro espera un diálogo más aceitado del Gobierno con la cúpula sindical, a la vez que rechazó en forma categórica la posibilidad de encarar un proyecto de unidad con el camionero Hugo Moyano. La decisión de mantener su respaldo a la Casa Rosada tras la derrota electoral del kirchnerismo fue definida en el marco de una extensa reunión a puertas cerradas que la denominada “mesa chica” de la entidad mantuvo al mediodía en la sede del gremio de Obras Sanitarias.

El encuentro, en el que –además de Caló– participaron referentes de los principales sectores que integran la central obrera oficial, estuvo destinado especialmente a analizar el impacto del resultado electoral del domingo, la salud de Cristina y sus efectos sobre la gestión del Gobierno, y los próximos pasos que dará la entidad para obtener respuestas a sus principales reclamos. “Vamos a bancar a este Gobierno hasta el final”, comentó uno de los dirigentes al sintetizar la principal definición política de la reunión. “Nadie está pensando en irse a ningún lado”, abundó otro sindicalista al desestimar una posible fuga de algunos gremios hacia el Frente Renovar de Sergio Massa, el gran ganador de la elección del domingo.

No obstante, Caló y compañía admitieron la necesidad de que el Gobierno atienda el mensaje de las urnas y ofrezca respuestas a algunos reclamos de la ciudadanía que evidenció el resultado electoral. En esa línea, incluso, varios dirigentes consideraron durante el encuentro que la propia CGT debe asumir un mayor protagonismo en los próximos meses y plantearon que la Casa Rosada “tendrá que abrir el juego” en el proceso de toma de decisiones. “Queremos que se nos consulten algunas decisiones, y no que nos llamen sólo para poner la cara para la foto”, se quejó un gremialista.

Al respecto, remarcaron su insistencia en los pedidos por la distribución de mayores fondos para las obras sociales y en la defensa del modelo sindical, y se mostraron expectantes de un pronto retorno de Cristina a la gestión. “Descartamos que vuelve rápido y con fuerza”, indicaron las fuentes.

Por otra parte, la conducción cegetista le puso límites a la posibilidad de un proceso de reunificación de la central y abiertamente negó un entendimiento con Moyano. “La unidad con él es imposible”, indicaron cerca de Caló y recomendaron al camionero que “reconozca que se equivocó feo (en su jugada política-electoral) antes de pedir que nos juntemos todos”.

Según la visión compartida en la entidad que comanda el metalúrgico, no hay margen para avanzar en un esquema de reunificación en el corto plazo, porque ello requeriría de definiciones en el terreno político que las principales corrientes sindicales no están dispuestas a dar. “Ni nosotros vamos a romper con el Gobierno ni Moyano va a dejar de ser opositor”, razonó un gremialista.

Además de Caló y el anfitrión y titular del gremio de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, de la reunión también participaron los dirigentes Omar Viviani (taxis), Andrés Rodríguez (UPCN), Ricardo Pignanelli (Smata), Omar Suárez (SOMU), Norberto di Próspero (APL), Horacio Ghilini (Sadop), Jorge Lobais (textiles) y el número dos de la Uocra Hugo Ferreyra.

También estuvieron en el almuerzo, que se extendió por casi cuatro horas, los referentes del grupo de los “gordos” Armando Cavalieri (Comercio) y Mancuso (Luz y Fuerza), pese a que ese sector logró la elección como diputado del dirigente de Sanidad Héctor Daer por la lista de Massa.

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