La CGT de Caló rechazó un acuerdo social para ponerle techo a los salarios

La CGT de Caló rechazó un acuerdo social para ponerle techo a los salarios
En la entidad negaron un pedido del Gobierno para poner un tope de 20% a los aumentos. En el sector empresario alertaron que Moreno no es el hombre ideal para negociar un pacto

elizabeth peger y esteban rafele Buenos Aires

Un día después de la puesta en escena de la nueva apuesta de diálogo social tripartito alentada por el Gobierno, la CGT más cercana a la Casa Rosada se apuró ayer a abrir el paraguas frente a un intento por limitar la discusión salarial y remarcó su rechazo a la imposición de un tope para los aumentos que se negociarán en la próxima ronda de paritarias. El encargado de transmitir el mensaje fue el propio titular de la central sindical, Antonio Caló, quien lideró la delegación cegetista que participó el lunes junto a empresarios de primera línea de la reunión convocada por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, en el objetivo de establecer acuerdos para moderar variables económicas clave, como los incrementos de salarios y precios en 2013.

“Como a mí no me gustaba que otros compañeros me marcaran la cancha para las negociaciones salariales, mientras yo esté al frente de la CGT no le vamos a marcar la cancha a nadie”, advirtió ayer Caló al rechazar cualquier entendimiento tripartito que signifique poner un techo a las subas que los gremios discutirán en sus respectivas paritarias. Al participar del acto de lanzamiento de la Juventud Sindical del sector, el dirigente metalúrgico negó que Moreno haya propuesto fijar un tope de 20% para los futuros aumentos, como deslizaron algunos trascendidos, y aseguró que los gremios definirán sus reclamos salariales en base al costo del “changuito del supermercado” y no a partir de la inflación que mide el Indec.

La posición defendida por Caló constituyó el eje de la conversación que luego del acto, realizado en la sede del gremio de Smata, mantuvieron los miembros de la denominada “mesa chica” cegetista. Durante esa charla, la coincidencia general de los dirigentes fue que “este no es el momento” para plantear un acuerdo de precios y salarios y que antes de proponer cualquier pauta de aumentos “el Gobierno deberá ofrecer gestos concretos” a los reclamos de la entidad, en alusión a la mejora en el esquema de asignaciones familiares y la reducción de la carga del impuesto a las Ganancias sobre los salarios.

“Se tienen que dar muchas condiciones que hoy no están sobre la mesa. Si no se resuelve qué pasa con los precios es poco serio cualquier propuesta de acuerdo”, remarcó un gremialista de la central más afín al kirchnerismo. Otro dirigente, a su vez, garantizó que la entidad “no va a firmar nada” sin el consenso de un plenario de secretarios generales del sector, y reaccionó con los tapones de punta contra el titular de la CGT opositora, Hugo Moyano, quien criticó duramente el encuentro de los sindicalistas con Moreno. “Qué viene a hablar ahora si él durante cuatro años adelantó su paritaria y acordó ponerle un tope salarial a todos los gremios”, le enrostró al camionero.

Como en la CGT también entre los industriales llovieron las quejas por el ensayo de acuerdo tripartito esbozado por el secretario de Comercio. “No se puede empezar esto con una reunión de 40 personas y dejando a Moyano afuera, hay que manejar con mucha sutileza estos temas”, advirtió un importante referente del sector fabril que participó de la reunión convocada por Moreno junto a la ministra de Industria, Débora Giorgi, y la viceministra de Trabajo, Noemí Rial.

El industrial remarcó que los representantes del sector empresario no se retiraron muy convencidos del encuentro y admitió que en eso tuvo que ver la insistencia de Moreno en negar la inflación. “Él dice que garantiza una canasta de alimentos que no va a aumentar más del 10%, pero nadie le cree”, apuntó.

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