Cámaras empresarias repudian hechos de violencia y reclaman garantías

Responsabilizaron a "un pequeño grupo de personas" por los incidentes en el puerto local. Piden restablecer "la paz social necesaria para trabajar".
A través de un comunicado las cámaras pesqueras con asiento en la ciudad volvieron a denunciar ayer "la situación de desamparo" de trabajadores y empresas del sector que quieren ejercer sus tareas y reclamaron medidas que restablezcan "la paz social necesaria para trabajar" en el puerto.

El texto lleva las firmas de la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UIPA), Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) y Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) y se difundió en respuesta a los hechos de violencia producidos más temprano por sindicalistas, y antes de acudir los empresarios a una reunión convocada por la Municipalidad. "Los graves incidentes ocurridos hoy (por ayer) en los accesos a los muelles del puerto de Mar del Plata dejan expuesta la situación de desamparo en la que se encuentran todas aquellas personas que, a lo largo de los últimos 114 días, han pretendido ejercer su derecho a trabajar libremente dentro de la industria pesquera", comenzaron diciendo en el comunicado.

Responsabilizaron a "un pequeño grupo de personas" que "recurriendo a la violencia y por medio de ataques contra bienes y personas, impusieron su voluntad por sobre la de quienes tuvieron la intención de cumplir con el alistamiento, mantenimiento de algunos de los buques pesqueros que, desde hace meses, permanecen amarrados a los muelles sin recibir ningún tipo de atención por razones de fuerza mayor".

Volvieron luego a ratificar la posición que vienen sosteniendo desde el inicio del conflicto: que ya firmaron el acuerdo salarial con el SOMU y otros gremios de la pesca y el puerto, y por lo tanto rechazan el reclamo del Simape. "En el transcurso de los episodios ocurridos se ha hecho público que personas ligadas al Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) no han dudado en agredir a armadores, trabajadores y personal de prefectura, asumiendo una actitud más propia de violentos consuetudinarios que de dirigentes consustanciados en la defensa de algún derecho", denunciaron las cámaras.

Citaron también "otros graves episodios de violencia repudiables", como los ataques a instalaciones de las empresas Augusta Megara, Alellocicc y a agencias marítimas como Smiriglio y Simonazzi. "Sumado a eso, se ha tomado conocimiento de que el secretario gremial del Simape y actual director del consorcio de administración del puerto, Rodolfo Chávez, fue interceptado por la policía de la provincia en medio de los incidentes en la vía pública a bordo de un automóvil del cual habrían sido secuestradas armas de fuego", añadieron en el comunicado.

Más adelante recordaron UIPA, Caipa, CEPA y Armadores que estos hechos "si bien resultan absolutamente condenables, no son nuevos", ya que durante el prolongado conflicto se sucedieron el incendio y destrucción de la sede de la Cámara de Armadores, roturas en la delegación local del Ministerio de Trabajo nacional, "el secuestro de una embarcación por el lapso de 24 horas", agresiones hacia tripulantes de buques tangoneros que intentaban embarcar y ataques con bombas molotov al estudio jurídico del abogado Fernando Rivera y a varias plantas frigoríficas.

"Todo esto transcurrió en el marco de continuas amenazas y amedrentamientos, circunstancias que, en cada oportunidad que se ha podido, las cámaras han hecho públicas en defensa de sus víctimas y de quienes, potencialmente, podrían serlo en este preocupante contexto", puntualizaron luego.

En el final, los empresarios sostuvieron que "la única aspiración de las cámaras abajo firmantes es la de que se restablezca la paz social necesaria para trabajar, lo que debe ser asegurado mediante un eficaz accionar de la administración pública nacional, de la Justicia provincial y federal y las fuerzas de seguridad".

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