Dos cámaras se niegan a pagar un plus que ordena el Gobierno

Dos cámaras se niegan a pagar un plus que ordena el Gobierno
Son $ 800 pactados entre el sector y la UOM; Adimra y Fedhogar no firmaron y se resisten
Antes de sentarse a negociar el incremento de salarios para este año, el sector metalúrgico quedó inmerso en un conflicto que involucra a varias empresas y tiene su raíz en el pago de una asignación no remunerativa de 800 pesos que reclama la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para compensar los efectos de la inflación.

A principios de febrero, el sindicato que conduce Antonio Caló firmó con cuatro cámaras empresarias de la actividad un acuerdo por el pago de ese monto, por efectivizarse en dos cuotas durante ese mismo mes. La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y la Federación de Cámaras Industriales de Artefactos para el Hogar (Fedhogar) se negaron sin embargo a firmar ese pacto.

Pese a esa decisión, el Ministerio de Trabajo interpretó que las empresas agrupadas en esas entidades estaban igualmente obligadas a otorgar la asignación, por lo que las intimó para que lo cumplieran. Fuentes de Adimra dijeron a La Nacion que la entidad rechaza esa posición oficial.

Mientras tanto, desde la UOM se enviaron cartas documento a las oficinas de recursos humanos de empresas que no abonaron el adicional y hubo además protestas frente a las sedes de algunas firmas.

Un dato curioso del acuerdo firmado por la UOM y cuatro de las cámaras patronales es que, en línea con los discursos provenientes del Gobierno, se evita mencionar la palabra "inflación", aun cuando se justifica la medida en la necesidad de "paliar el deterioro de los salarios". Para obviar la palabra que se traba en la lengua de los funcionarios nacionales, el texto del acuerdo recurre a un eufemismo y afirma que "se detectan distorsiones en los precios de algunos productos integrantes de la canasta familiar".

En la resolución 128 del Ministerio de Trabajo, que homologa el acuerdo, se especifica que si bien Adimra y Fedhogar no firmaron, quedan alcanzadas por el acuerdo. Como argumento se cita un artículo de la ley 23.456, de negociaciones colectivas, que indica que cuando entre los representantes de una de las partes no existe unanimidad sobre algún punto "prevalecerá la posición de la mayoría de sus integrantes".

Nulidad absoluta

Más allá de esa norma -emitida el 3 de este mes-, la cartera laboral le envió también una intimación a Adimra. "Se le respondió que para nosotros la medida es de una nulidad absoluta, que extender con la homologación el acuerdo a todo el país no es procedente; está fuera de la ley", sostuvo Ricardo Güell, director ejecutivo de la cámara.

Desde la cartera de Trabajo se emitió también otra medida, en este caso, una disposición de la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo, que extiende la obligación de abonar los 800 pesos a las firmas agrupadas en la Cámara Argentina del Acero y en el Centro de Laminadores Industriales Metalúrgicos. La decisión se tomó, según los considerandos, a pedido de la entidad gremial, que advirtió "la omisión" de las cámaras en la negociación original.

Los representantes de empleadores que sí firmaron el convenio en febrero son la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica, la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales Electrónicas, la Cámara Argentina de la Industria del Aluminio y Metales Afines y la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes.

La asignación de una suma de dinero que actúa como un "puente" entre la negociación colectiva salarial de un año y de otro fue una práctica habitual en los últimos meses. En algunos sectores, el pago se logró de manera generalizada para toda una actividad, mientras que en otros los sindicatos optaron por expresar reclamos en empresas en particular. Entre los gremios que obtuvieron pagos por fuera de lo originalmente pactado están los camioneros, obreros de la construcción, los bancarios y los empleados de estaciones de servicio y de la industria de la alimentación.

Los pedidos de sumas puente se justifican aludiendo a los efectos de la inflación, que deterioran el poder adquisitivo de los salarios, aun cuando el año pasado hubo recomposiciones superiores al 20%. En el caso de la UOM, el alza fue del 26,5% y se aplicó de manera escalonada

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